El Super Bowl, como máximo evento deportivo del futbol americano, goza en México de un poder único de convocatoria familiar, consideró en entrevista Enrique Garay Padilla, periodista deportivo y profesional egresado de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM.

Es también un día donde surgen muchos aficionados, hay gente que te dice: mi primer juego fue tal Super Bowl, ¡bueno yo mismo!, mi primer juego fue el Super Bowl Oakland-Minnesota, fue la primera vez que vi un partido, rememoró.

El exalumno del Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Vallejo, como profesional de la comunicación, ha estado presente en prácticamente el 66 por ciento de la historia del Super Bowl, con 38 ediciones, 47 como aficionado, de las 57 hasta ahora disputadas.

“El futbol americano en México tiene en la UNAM un origen importantísimo. Creo que este deporte en nuestro país tiene dos grandes caminos, quien lo ha visto por televisión, y quien también lo ha jugado y que va a los estadios, donde se cuenta con muchos universitarios”.

No hay que olvidar, continuó, que en el Estadio Olímpico Universitario en Ciudad Universitaria el primer evento deportivo fue el encuentro entre Pumas de la UNAM y Burros Blancos del Instituto Politécnico Nacional. El inicio de esto es la UNAM y el Politécnico, el americano es el que ahí se juega, se vive y el que dio paso a esta gran tradición en México.

“En mis tiempos, no sé ahora, se jugaba un torneo de tochito en los estacionamientos de la FCA, que era espectacular. Me acuerdo muy bien del maestro Miguel Torres Xammar, quien organizaba el torneo; entonces era, año con año, un evento muy esperado”.

Vida en el emparrillado

Sobre su acercamiento y charlas con el quarterback más ganador en la historia de la NFL, Tom Brady, quien anunció su retiro definitivo, Garay Padilla manifestó:

“Lo que me encanta de Brady es el origen. Este es un deporte muy estadístico, de mucha investigación, sabemos con cifras quiénes son los más valiosos, el más interesante, el favorito, el mejor en cada posición, y de Brady, cuando llegó, nadie hablaba de él; de todos los jugadores que seleccionan fue el 199, nadie apostaba por él, llegó y es ahora el mejor de la historia”.

He atestiguado que este deporte evoluciona y cambia. Sé que la UNAM tiene una pateadora, Andrea Martínez, lo sé. Somos una generación que nos ha tocado ver que no deben existir límites para nadie. Hoy entendemos que las mujeres libres son mejores, por eso la Universidad Nacional tiene una pateadora en un equipo de hombres. En el futbol americano hay numerosos roles femeninos en distintas áreas, hay algunas que narran, comentan, juegan. He visto esa transformación, el mensaje es claro hoy: deja que ellas decidan su propio mundo.

Yardaje

Titulado en la FCA en 1987, Enrique Garay asumió que su carrera es la Administración, pero también “soy periodista empírico” a partir del primero de diciembre de 1981 cuando ingresé a las filas de un diario de circulación nacional.

“El conocimiento que te da la Universidad es necesario, a mí la UNAM me educó: del CCH Vallejo pasé a la Facultad de Contaduría y Administración. Cuando yo estaba ahí, el director era Alfredo Adam Adam, y estaban por construir la biblioteca que está en el estacionamiento, entonces -claro- a mí la Facultad me dio raíces, cultura general, que me ha servido para crecer. Mi carrera la sigo ejerciendo, no me dedico al cien por ciento a la comunicación, hago otras actividades y lo que me enseñó la escuela fue fundamental”.