Pedro Flores

Reza un viejo y sabio dicho mexicano que: TODO POR SERVIR SE ACABA Y ACABA POR NO SERVIR, y al parecer este refrán se le puede aplicar a los partidos políticos nacionales que en su momento cumplieron una función, pero que ahora con sus antiguos métodos ya no funcionan incluyendo a Morena.

Todo el esplendor que tuvieron algunas siglas durante el siglo XX en la actualidad ha quedado en la historia inmersos en una leyenda de corrupción que genera millonarios sexenales por nula acción y pasividad en favor de sus votantes; complicidad y silencio en torno a crímenes como los de Luis Donaldo Colosio, peleas internas y constantes cambios de bandera, mismos que la ciudadanía les está haciendo pagar la factura.

Si bien el Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo llevó a la debacle las siglas que el pueblo le puso de Pueblo Robado Intencionalmente Por Rateros Interesados, el partido de Acción Nacional no se quedó atrás y sólo pudo aspirar a una gubernatura y luego a la presidencia, gracias a un acuerdo con el tricolor, de ahí en fuera siempre mantiene su bandera de que busca la democracia.

Existieron otras siglas que por minúsculas no tiene el caso mencionarlas, hasta que surgió el PRD de una división del PRI en 1987 bajo el nombre de Corriente Democrática, compite en las elecciones federales de 1988 como Frente Democrático Nacional, y formalmente como partido el 5 de mayo de 1989, siendo fundado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez.

AMLO tras salir del PRI, en agosto de 1988 cuando perdió la gubernatura de Tabasco y junto con los anteriores personajes, en su momento es nombrado presidente de este instituto político. La división interna en las llamadas “Tribus”, hizo que este Partido que tuvo mucha fuerza en su momento empezará a declinar, después de las elecciones federales de 2012 sufre su mayor escisión, con la separación del y surge el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que se consolidó como partido político en 2014.

AMLO en Morena hizo un nuevo PRI, con todos los expulsados o resentidos del Tricolor ya que “adoptó” a personajes como Manuel Bartlett, a quien criticó en su momento, a Alfonso Durazo, ex secretario particular de Colosio, a Porfirio Muñoz Ledo, Cuauhtémoc Cárdenas y a una serie de “mapaches” del citado partido que son los que están trabajando en este momento para las elecciones del 2024.

Pero, siempre hay un, pero, la situación interna en Morena no es del todo óptima, le está pasando lo mismo que al PRD en su momento, las “tribus” están desatadas, la división interna se vio claramente en Coahuila en donde el líder de dicho partido expresó lo siguiente: “El resultado es fatal, las traiciones se pagan.

El golpe de Coahuila fue muy fuerte al grado que tanto la ex jefa de gobierno Claudia Sheinbaum como Adán Augusto ex secretario de Gobernación se pronunciaron en sendas declaraciones por la unidad y no privilegiar intereses personales y buscar la unidad con los partidos aliados, bien dicen que cuando el rio suena es porque agua lleva.

En septiembre, cuando el “Dedazo” designe quien será el candidato por Morena a la presidencia de la República, puede significar el principio del fin de dicho instituto, si bien la ex jefa de gobierno y el ex secretario de Gobernación podrían llegar a un acuerdo, sabemos que Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal “tienen otros datos” además del factor Xóchitl Gálvez.

Morena tiene que aprender que los socios políticos no son incondicionales y que la marca Morena no es invencible menos sin la figura de AMLO en las boletas electorales. Los vínculos en política cada vez son más por intereses y maximizar sus beneficios, como es el caso del PT y del acomodaticio Verde, que nos recuerda la canción “Vende caro tu amor aventurero” y si no le llegan a precio será que se aplica el refrán de ¿QUÉ TODO POR SERVIR SE ACABA Y ACABA POR NO SERVIR?