En la Navidad del COVID-19, la nochebuena no puede faltar para las familias mexicanas. Al menos la planta. Los colores y la sola presencia de esta flor de herencia prehispánica y conocida en todo el mundo representan la esperanza de un 2021 con mejores noticias.

“Es una flor que por lo común durante el año no está, no crece, y sí da el toque navideño cada año con el color rojo”, explicó Verónica Castilla, con un puñado de plantas de nochebuena recién compradas.

Castilla es una de las mexicanas que, pese a la pandemia del COVID-19, no renuncia a la festividad ni a sus nochebuenas, que ya usaban los aztecas en celebraciones y rituales, ahora repartidas por millones de casas para “dar un toque navideño“.

La venta de nochebuenas en diciembre es de las más importantes del año para miles de productores en el país, que para esta temporada habían preparado más de 16 millones de plantas, según los datos de la Secretaría de Agricultura.