El ex árbitro del futbol mexicano, Marco Antonio Rodríguez, comentó que si en su tiempo como hambre de negro le hubiera pitado algún juego donde el jugador de Tigres, André-Pierre Gignac, hubiera estado, no hubiera tolerado sus conductas y ni dos minutos en la cancha hubiera durado.

“El jugador tiene hábitos que tratan de sacar ventaja. Por ejemplo Gignac a todos los árbitros les gusta gritarles, pero con migo no dura dos minutos, estoy seguro que con una tarjeta amarilla no dura ni dos minutos”, explicó el árbitro para un programa de televisión.

En una charla donde el tema fue la relación del jugador con el árbitro, “Chiquimarco”, dijo que han evolucionado; “me parece que han madurado, cada uno está enfocado en hacer su propia carrera, uno como jugador, y un árbitro tratando de hacer mejor su trabajo”.