México suma 36 mil 327 muertes por COVID-19 desde que comenzó la pandemia a finales de febrero, una cifra que supera a los 35 mil 620 asesinados el pasado año y refleja la magnitud de la pandemia en el país.

“Ahora en México es mayor la probabilidad de morir de COVID-19 que por crímenes u otra enfermedad”, dijo el maestro en Salud Pública y doctorado en Epidemiología por la Universidad Johns Hopkins Carlos Santos Burgoa, en una conferencia de la Escuela de Salud Pública de México.

El país cerró 2019 con 34 mil 608 homicidios dolosos y mil 12 feminicidios, sumando un total de 35 mil 620 víctimas de la violencia, la cifra más alta desde que se iniciaron los registros en 1997.

En los últimos meses, pese a la pandemia de coronavirus y a las medidas de distanciamiento social, los asesinatos tampoco han amainado.

E incluso marzo -a fines de ese mes se paralizaron las actividades no esenciales- fue con más de 3 mil muertos, el más violento desde el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia en diciembre de 2018.