Bernardo López
El presidente Donald J. Trump sí merecía que se le otorgara el Premio Nobel de la Paz, pues lograr un acuerdo de paz en la zona de Gaza e Israel no había sido alcanzado por alguno de los líderes que antecedieron a este evento, el cual se puede calificar como un punto de inflexión en la historia.
Además, el líder republicano señaló que en siete meses de su administración ha puesto fin a siete guerras interminables “Algunas llevaban 31 años. Dos de ellas. 31. Piénsenlo. 31 años. Una llevaba 36 años. Otra, 28”.
Citó el fin de los conflictos en Camboya y Tailandia, Kosovo y Serbia, el Congo y Ruanda -una guerra violenta y cruel- Pakistán y la India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía, y Armenia y Azerbaiyán. Su labor permitió salvar millones de vidas.
Su intermediación en el conflicto árabe-israelí también ha sido crucial, aunque el proceso tendrá éxito principalmente de la buena voluntad en las acciones de los líderes gazatíes e israelíes, quienes tendrán como primer desafío la entrega de los rehenes.
Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, celebró que se lleve a cabo la liberación de los cautivos de las milicias islámicas de la Franja de Gaza, aunque destacó que “la campaña no ha terminado. Siguen existiendo grandes desafíos de seguridad ante nosotros”.
Al menos 20 rehenes israelíes deberían ser liberados, por parte de los líderes de Hamás, a los representantes de la Cruz Roja, quienes los transportarían a una base militar para su chequeo médico antes de que sean enviados con sus familias en Israel.
Después de ese paso, el gobierno de Tel Aviv comenzaría con la liberación de los rehenes palestinos, que podrían ser alrededor de dos mil, en Cisjordania, otra región considerada parte de Palestina y que se encuentra entre el río Jordán, el mar Muerto y Jerusalén.
Mientras cientos de camiones con alimento entran a Gaza mediante el paso de Kerem Shalom, Rafah y Al Awja. Se espera que la menos 400 camiones avancen hacia la zona, aunque existe una fila de cinco kilómetros de en una carretera de Rafah, lista para llevar más ayuda.
Esperemos que la población civil de las dos regiones reciban los beneficios de una paz duradera, pues es la más afectada. Lo primordial es que se resuelva los problemas de alimentación, pues de acuerdo a un mensaje del Estado de Israel, enviado en X, refirió las palabras de Philippe Lazzarini sobre que “Nunca hubo hambruna en Gaza. Hay comida suficiente para todos, por tres meses”.















