Carlos Rivera

A través de un informe que presentó la ONG Prisoners Defenders se señaló que los integrantes de las misiones médicas cubanas, de las que forman parte 650 profesionales de la salud enviados a México, trabajan en condiciones de «esclavitud» y que además el 80% del dinero que cobra Cuba va a parar a las autoridades de la isla.

El informe presentado por Javier Larrondo, presidente de Prisoners Defenders, indica que el 75 % de los profesionales de la salud llegados a México fueron personas seleccionadas, no voluntarios, y que el 80 % de ellos desconocía a dónde se dirigían.

“No solamente trabajan bajo condiciones extremadamente precarias, sino que además de su trabajo el 75 u 80 por ciento, incluso más, se lo queda el gobierno de Cuba. Esto se puede denominar directamente como proxenetismo laboral, o sea, ser propiedad de alguien en este caso del Estado y que del sueldo se lleve la inmensa parte de él”, sostuvo el también eurodiputado.

Agregó que las cosa no quedan solamente ahí, sino que tienen la obligación de regresar a su país y si en el ejercicio de su voluntad deciden quedarse en el país, donde trabajan o concluir la relación que tienen de trabajo porque les parece inadecuada, no pueden porque existe un artículo en el código penal cubano que determina que quien no vuelve a Cuba es un desertor.

Según el informe cuentan, con más de mil testimonios de profesionales cubanos en el exterior – no solo los relativos a médicos, sino también a profesionales de la educación o militares, entre otros, que han sido sometidos a injusticias como persecución, esclavitud, acoso sexual, violencia y separación de familia.

El caso particular de México

Al respecto de la situación puntual que atañe a México y las misiones cubanas, Prisoners Defenders acusó que las condiciones son especiales para quienes son mandados al país norteamericano, pues los profesionales de la salud que llegan no son especialistas, sino que se trata de únicamente de médicos generales (muchos de ellos sin título que lo certifiquen).

Ello, en contraposición con el argumento principal con el que el gobierno que encabeza López Obrador ha utilizado para justificar a la contratación de cubanos y hacer frente a las críticas: la falta de personal en el país. Según el informe, se tratan directamente de militares con mayor afinidad hacia Díaz-Canel para contrarrestar el riesgo de huida hacia los Estados Unidos.

Otro de los exponentes que participaron en la conferencia Ricardo Pascoe, exembajador de México en Cuba (2001-2002) y político mexicano, detalló: “Es un negocio que Cuba aprendió de Corea del Norte que tiene millones de esclavos en países asiáticos y todos bajo, exactamente, el mismo modelo. La idea es sustituir la falta de desarrollo económico con el empleo esclavo para incrementar el ingreso de recursos”.