Una investigación española ha conseguido desarrollar un dispositivo que utiliza luz para detectar el COVID-19 en muestras de saliva en menos de 30 minutos.
El dispositivo, de bajo coste, portátil y no invasivo, puede detectar concentraciones muy bajas de SARS-CoV-2 con una sensibilidad del 91.2 por ciento y una especificidad del 90 por ciento, valores similares a los de una PCR, y ofrece una respuesta casi tan rápida como la del test de antígenos.
Según los científicos del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) de la ciudad española de Barcelona y del Instituto de Investigación del Sida (IrsiCaixa), que han publicado su estudio en la revista Biomedical Optical Express, este nuevo test de diagnóstico mediante luz es más barato e igual de preciso que una PCR y no requiere de personal y equipamiento especializado.
Ante la importancia desde el inicio de la pandemia de detectar a las personas infectadas para controlar la propagación del virus, en IrsiCaixa decidieron buscar una alternativa a las pruebas PCR y los Test de Antígenos Rápidos (TAR) que combinara las ventajas y puntos fuertes de ambas pruebas y que detectara la infección de SARS-CoV-2 a partir de muestras de saliva, que son más fáciles de obtener y provocan menos molestias al paciente.
Contactaron entonces con un equipo del ICFO especializado en el desarrollo de biosensores para encontrar una solución al problema de las pruebas diagnósticas y desarrollar un nuevo dispositivo que pudiera detectar el SARS-CoV-2 a partir de muestras de saliva, a fin de evitar el muestreo nasal y obtener al mismo tiempo resultados precisos en un intervalo corto de tiempo, tan rápido como los TAR.















