Enrique Escobedo

El desarrollo es un concepto multi e interdisciplinario que alude a la suma del progreso científico-tecnológico más el crecimiento económico más la satisfacción oportuna del acceso a bienes y servicios socialmente necesarios. Es alcanzar niveles de vida vinculados con las satisfacciones materiales y espirituales de los seres humanos. Es un concepto medible mediante indicadores cuantitativos y cualitativos que permiten observar la calidad de vida de los habitantes de una nación. Léase, es un ideal en el cual la sociedad está compuesta de clases medias ajena a extremos de riqueza y de indigencia, que las oportunidades de realización humana son deseables y alcanzables y el Estado impulsa y procura que los Derechos Humanos sean una realidad al conducir a la sociedad bajo la triada civismo, civilización y cultura. Más aún, el desarrollo debe de ser integral, sostenible y sustentable, lo cual significa que no se debe pagar a cualquier precio, ni debe ser a costa del sacrificio de la naturaleza y mucho menos sacrificando el futuro del planeta.

El artículo 25 de nuestra Constitución Política alude a la rectoría del Estado en favor del desarrollo nacional. Léase, la tesis fundamental en dicho artículo es que concurran responsablemente los sectores público, privado y social en favor del crecimiento de la infraestructura que facilite que la producción, distribución y consumo de los bienes y servicios sea acorde con el desarrollo sostenible y sustentable.

Por su parte, el artículo tercero constitucional sostiene que la democracia va más allá de una estructura jurídica y un régimen político, la concibe como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. Consecuentemente, la democracia es una tesis desarrollista vinculada con la calidad de vida de sus habitantes.  

Desear que México sea un país desarrollado es desear que cada mexicano elija libremente, en un muy amplio espectro de posibilidades y oportunidades, su futuro. Es decir, personas realizadas con la satisfacción de ser y hacer de sus respectivas vidas el placer de vivir. Lo cual significa que si alguien desea ser empresario o servidor público o vivir en una comunidad alejada del mundo urbano lo pueda hacer. Todo bajo el constante mejoramiento de la calidad de vida.

Sin embargo, hoy México no crece económicamente, la dependencia extranjera en ciencia y tecnología es abrumadora y de ahí que la fuga de talentos y de cerebros crece y la idea del desarrollo integral parece una utopía muy muy lejana. Peor aún, debido a la confusión de ideas que predominan en el partido gobernante acerca de la democracia y los procesos electorales, la presidenta cree que somos uno de los países más democráticos del mundo. Ella no entiende a la democracia como el constante mejoramiento de la calidad de vida de la población. De ahí que cree que, por aumentar los salarios mínimos, creció la clase media. La señora olvida que la pobreza se combate también en la medida en que se acercan a la población bienes y servicios socialmente necesarios.

La presidenta difícilmente se sentará a redefinir los alcances de su plan de gobierno y su idea acerca del desarrollo. Para ella los indicadores maquillados bastan para decir que vamos bien.