David Eduardo Hidalgo Ramírez
Al gozo intenso de disfrutar esa excitación natural que producen en nuestro cuerpo las actividades aeróbicas, se le conoce como “la euforia del corredor”, un estado psicológico que genera una sensación de bienestar integral que puede disfrutarse luego de nadar, andar en bicicleta, correr, jugar tenis o simplemente caminar o bailar.
También llamado el subidón del corredor, luego de que muchos investigadores han coincidido en que el ejercicio contribuye a una modificación bioquímica de nuestro cerebro, permitiendo la liberación de endorfinas y provocando una respuesta neurobiológica que nos produce placer y, es precisamente en este momento de excitación que se vive al final de una carrera, al que también se le llama el subidón de la euforia de los deportistas que practican actividades aeróbicas.
Un ejercicio aeróbico permite que el corazón reciba sangre de manera más rápida y con mayor fuerza de lo normal, lo que aumenta la velocidad con la que nos oxigenamos, ya que se acelera nuestra respiración.
Practicar algún tipo de ejercicio aeróbico durante 5 o 10 minutos al día, puede tener un impacto positivo en nuestra salud, desvaneciendo el dolor y la rigidez de nuestros músculos y articulaciones, y ayudando a nuestro organismo en la producción de colesterol saludable.
Una vez que se decide realizar diariamente una breve rutina de ejercicio aeróbico, la sensación de bienestar que nos invade propiciará que en el corto plazo logremos prolongar esas sesiones deportivas, ya que nuestro cuerpo requiere de las endorfinas que se liberan con el ejercicio, lo que también se verá positivamente reflejado en nuestro estado de ánimo, al lograr olvidarnos de la tristeza, apatía o cansancio, gracias a la nueva dosis de endorfina que obtendremos al ejercitarnos.
Correr, nadar, bailar, andar en bicicleta, jugar tenis o simplemente caminar, son actividades que se han convertido en el mejor antídoto para la depresión, además de los favorables efectos colaterales que tiene para conservar nuestro estado físico en óptimas condiciones.
También existen estudios que han permitido demostrar que los ejercicios aeróbicos contribuyen a mejorar la memoria, esto debido a que durante el ejercicio las personas entran a un trance meditativo que permite al deportista disfrutar de un sereno estado de claridad y reflexión profunda.
Es importante tener en cuenta que cuando se es sedentario y adulto y tiene pensado comenzar a ejercitarse, lo primero que tiene que hacer es consultar un médico, ya qué será el especialista quien nos dirá en qué condiciones físicas nos encontramos y cuál es la mejor forma de comenzar con una rutina de ejercicios aeróbicos.
También debemos de tomar en cuenta que requeriremos de un buen calzado y ropa cómoda; así como de una alimentación moderada que nos ayude a cumplir con nuestro objetivo, manteniéndonos bien hidratados y con una nutrición óptima.















