Jesús Hernández Peña junto con las centrales filiales y otros organismos traicionaron a la militancia
  • Michoacanos aceptan proyecto de Carlos Herrera Tello 
  • CTM, CNOP, CNC, OMPRI y otros, cómplices de las canalladas de Moreno Cárdenas y su mafia. 
  • El CDE del PRI hundido en la mediocridad por Don gato y su pandilla 
  • Raúl Morón el peor alcalde de toda la historia y Humberto Arróniz el peor secretario. 
  • A AMLO no lo enfermó el poder, ya venía enfermo 

José Cruz Delgado 

La militancia priista anda muy enojada con las dirigencias nacional y estatal por la traición de que fueron objeto, pero más rabia les dio fue que sus líderes como la CTM, CNC, CNOP, OMPRI y otros más filiales al tricolor hayan agachado la cabeza, se sometieron a los dictados de Alejandro Moreno Cárdenas, presidente nacional del CEN del PRI y del CDE en Michoacán, todo por salvaguardar sus intereses personales y sus grupos de agachados. 

Esos dizques representantes de esos sectores en turno, vendieron su dignidad política con tal de mantenerse en el cargo, no les importó pisotear los derechos de sus agremiados afiliados al tricolor, mucho menos que la mafia de Moreno Cárdenas y Jesús Hernández Peña se sometieran, pero esa traición la van a pagar muy caro en los próximos comicios. 

Felipe Contreras, supuesto líder de los campesinos cometió la peor de las traiciones, no se diga del castillista Eligio González, de la CNOP, que no representa a nadie, guardó silencio, del de la CTM ni quién lo conozca, pero tampoco dijo nada. Es una vergüenza para los priistas tener a este tipo de personajes como líderes, y las mujeres de la OMPRI también callaron. 

A partir de estas traiciones a la militancia, no quedarán más que cenizas y será muy difícil que alguien las quiera levantar. 

No les queda otra a los que verdaderamente quieren al PRI más que la rebelión y la movilización y rescatarlo de las manos de los canallas traidores, bueno, si es que se atreven. 

SE MORDIÓ LA LENGUA EL EX PORRO UNIVERSITARIO HUMBERTO ARRÓNIZ… Como lo he comentado, hay políticos tan cínicos que se muerden la lengua cuando hablan y dicen cada estupidez que dan risa, está el ejemplo del encargado del despacho de la presidencia municipal de Morelia, Humberto Arróniz, un ex porro universitario que ve la paja en el ojo ajeno menos en el suyo, pues señaló que Alfonso Martínez ha sido el peor alcalde que ha tenido Morelia, no, no ha sido el peor, el peor de toda la historia fue Raúl Morón Orozco, hoy flamante candidato por Morena al gobierno de Michoacán. 

Pero no solo Morón fue el peor alcalde de la capital michoacana, también él fue el peor secretario que ha tenido el ayuntamiento y ahora los `pobres morelianos han quedado a su merced. 

¡Qué Dios los agarre confesados! 

Morenistas inconformes con la candidatura de Raúl Morón Orozco están abandonando al partido Morena y cada vez se va quedando solo, además están.

Pues la soberbia está hundiendo a Morena y en las urnas lo va a pagar muy caro, además, la sociedad michoacana sabe que no es el indicado para gobernar al estado por su ineptitud. 

Mire usted, toda esa inconformidad morenista la está capitalizando el candidato por la alianza PRI, PAN y PRD Carlos Herrera Tello, quien en las últimas fechas está consolidándose como la mejor opción y su proyecto está siendo aceptado por los michoacanos. 

Morena está siendo abandonado por sus militantes y simpatizantes y están apoyando a Herrera Tello, eso es lo que se dice. 

LA SOBERBIA DE AMLO… Mire usted, Andrés Manuel López Obrador es tanta, que pretende regresar a la época del Imperio, pues sucede que ordenó este revivir el cargo de Gobernador de Palacio Nacional, que «fue importante a mediados de siglo XIX».

Señaló que supervisará todo lo relacionado con el recinto, el cual también sirve como residencia del presidente de la República. 

Pues bien, López Obrador quiere sentirse Emperador, regresar al pasado, y no es raro, pues siempre ha vivido del pasado. 

¿Más gastos para su Palacio y su corte? ¿Y la austeridad republicana?

«El cargo de Gobernador de Palacio Nacional fue importante a mediados de siglo XIX, dado a que era la persona nombrada por el presidente de la República encargada de resguardar y mantener el recinto en buenas condiciones para el aprovechamiento del Ejecutivo Federal y de las demás áreas administrativas que requiriera la entonces administración pública», aseguran en la misiva.
Atrás quedó su viejo automóvil y su vida de austeridad, bastaron poco más de dos años para que se sintiera Emperador, ególatra, prepotente y abusivo. 

El poder no lo enfermó, ya venía enfermo.