• Ambos recintos, a cargo de la UNAM, ampliaron sus horarios, incluidos periodos vacacionales y días festivos 

Con un extenso acervo que comprende millones de libros, periódicos y revistas de hace siglos a la fecha, la Biblioteca Nacional de México (BNM) y la Hemeroteca Nacional de México (HNM), a cargo de la UNAM, ampliaron los días de visita y consulta; cuentan además con programas de actividades, a fin de que los usuarios tengan mayor oferta cultural. 

Ambos recintos también ofrecen sus servicios los fines de semana, días festivos y durante los periodos vacacionales, a partir del sábado 14 de mayo. 

De acuerdo con el director del IIB, Pablo Mora Pérez-Tejada, lo anterior es motivo de celebración debido a la misión que conlleva resguardar la memoria nacional; sin esta “no hay futuro”. 

La BNM es histórica, patrimonial, viva, pública y está dispuesta para todas y todos los mexicanos, además de ofertar servicios de información confiables y con rigor, desde hace 93 años que se encuentra a cargo de la Universidad de la nación, apuntó. 

“Damos un paso muy importante no solo en la vida universitaria y local, sino nacional, porque durante el periodo de la pandemia se ha triplicado el público, a través de nuestras iniciativas a distancia; y ahora tendrá un impacto a nivel presencial”. 

Para complementar la apertura diaria de la BNM y la HNM, se dispone de un programa de actividades en ambos espacios, que incluye talleres, ciclos de cine, círculos de lectura y visitas guiadas, abiertas al público en general. 

En su oportunidad, el secretario Académico del IIB, Miguel Ángel Castro Medina, consideró que son más que repositorios bibliográficos porque tienen un grupo de investigación en esta entidad académica, que se creó el 16 de diciembre de 1967; “tenemos 35 investigadores y 85 técnicos académicos”. 

Filiberto Felipe Martínez Arellano, coordinador de la BNM, externó que la cultura bibliográfica se remite a libros e investigación, documentos impresos como mapas, incluso archivos sonoros para quienes buscan actividades recreativas. 

Dalmacio Rodríguez Hernández, coordinador de la HNM, se refirió a la calidad e importancia del acervo que tiene la Hemeroteca con aproximadamente ocho millones de ejemplares con “una vocación patrimonial e información de carácter universal”. 

Acervo 

La Sala Mexicana del Fondo Reservado conserva libros antiguos, entre los que destacan 173 impresos incunables, que datan de 1469 a 1500. 

Entre las publicaciones hay un libro de sacristía de un cantoral, realizado en pergamino, copiado a mano en el templo de San Agustín en 1715, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, sitio que fue la primera sede de la BNM. 

También hay textos originales atribuidos, entre otros, a Carlos de Sigüenza y Góngora, Fray Alonso de la Veracruz, Bernal Díaz del Castillo y Sor Juana Inés de la Cruz. 

La BNM protege un millón 365 mil 321 volúmenes; comparte su acervo con la Hemeroteca Nacional, que tiene siete millones 882 mil 420 ejemplares de periódicos y revistas. Se divide en dos colecciones, la general y la reservada, ambas contienen obras monográficas y publicaciones periódicas en diversos formatos analógicos y digitales.