La vicepresidenta electa de Estados Unidos, Kamala Harris, recibió este martes delante de las cámaras de televisión la vacuna contra COVID-19 en el único hospital público de Washington DC, en un intento de disipar la desconfianza entre la población ante la inmunización: “Se trata de salvar vidas”, subrayó.

Harris se puso la vacuna de la empresa biotecnológica Moderna, la segunda que ha obtenido la autorización de emergencia por parte de las autoridades de EE.UU., en el United Medical Center, situado en una de las áreas más humildes del sureste de la capital.

Ese centro está en la zona 8 de urbe, con una población predominantemente afroamericana y la más castigada por la pandemia, con 20 por ciento de las muertes por COVID-19 de la ciudad.

Tras ponerse la vacuna, Harris bromeó con que apenas había sentido la inyección, y agregó que su marido, Doug Emhoff, la recibirá después.

“Quiero animar a todo el mundo a ponerse la vacuna, es relativamente indoloro, es realmente rápido, es seguro”, dijo la vicepresidenta electa a los periodistas, al tiempo que aseguró que estaba deseando recibir la segunda dosis.