• Las corcholatas hacen de todo con tal de agradar al gran elector de la encuesta que habita en Palacio Nacional 

Arturo Suárez Ramírez 

En la época de los grandes reinos europeos, los reyes ponían a prueba a sus cercanos para saber si eran merecedores de la confianza del monarca, si eran dignos de acceder al primer círculo, en esos juegos perversos que no solo eran de caballería sino de intrigas para que descubrieran sus intenciones se daban con todo, mentían y traicionaban, solo los más hábiles lograban el cometido de ser parte de la corte porque la corona estaba destinada a la línea sanguínea de la realeza, no hay duda, el que movía los hilos era siempre el rey que seguramente disfrutaba el momento. 

López Obrador no es un monarca, pero su egolatría es muy grande que seguramente está gozando el momento que se vive. Ha desatado un juego de “corcholatas” las cuales hacen de todo para agradar al tabasqueño, que dicho sea de paso, es el último presidente que ha logrado acumular tanto poder, así lo entienden quienes participan, saben que está confeccionado a la vieja usanza de los priistas en la época del dedazo y el tapado, cuando el presidente saliente imponía al sucesor y no había de otra, los perdedores tenían que alinearse y esperar si tenían cabida en el gobierno o su consolación era una curul o un escaño, por eso se decían hombres del partido. 

En eso se han convertido los primeros días de una campaña que juega al filo de la legalidad, una campaña anticipada que busca al “defensor de la 4T”, seamos claros y no es otra cosa que la candidatura presidencial para el 2024. Desde el Consejo Nacional de Morena se veía venir un encontronazo de trenes, los duros reclamos de Claudia Sheinbaum que señalaba con el dedo a Alfonso Durazo mostraron la desesperación de la científica que poco a poco se ha caído en las encuestas a pesar de los esfuerzos y el apoyo mostrado desde Palacio Nacional. 

Se empantana Claudia 

Sheinbaum Pardo deja a la Ciudad de México sumida en una crisis de inseguridad, hay balaceras como las del martes pasado, cobro de piso, corrupción en funcionarios, violencia de género y lo que se ha convertido en una loza muy pesada, el funcionamiento del Metro que falla un día sí y al otro también, no hay fecha para que funcione la Línea 12 y que decir de las 27 víctimas que han dejado tanto el desplome como el alcance de trenes. Mientras tanto ya circulan en las redes una serie de documentos que habrían advertido de las fallas, pero de inmediato reviraron con otros documentos que dan cuenta de ruidos extraños que se escuchaban cuando Miguel Ángel Mancera recién había tomado las riendas de la capital. 

El Metro es un tema que va a dar para mucho más y les va a repercutir a los dos punteros, como se vaya reduciendo el tiempo para llegar al 6 de septiembre conoceremos más de una construcción amañada de origen y que se agudizó por la falta de mantenimiento, huele a corrupción, el STC salpica a Claudia y a Marcelo. Mientras eso ocurre, el equipo de Claudia se encuentra en el pase de charola, ya veremos a lo largo y ancho del país una campaña de espectaculares que están fraguando. 

Marcelo y su carnal Pío 

Los avances que había tenido Marcelo Ebrard se detuvieron de tajo y no fue el equipo de Sheinbaum sino la puntada aquella de crear una Secretaría de la Cuarta Transformación con el único objetivo de subir a su campaña no solo a Andrés López Beltrán sino al mismo presidente López Obrador, se entiende que es una campaña interna, pero incluso los que simpatizan saben que es un error como hacerse acompañar de Pío López Obrador en los actos de Ecatepec, el mismo señor de los sobres amarillos con dinero y que se extrapola cuando Morena no ha sido clara con la forma de financiar las “asambleas”. 

Como reza el clásico “benditas redes sociales”, en los videos que circulan se aprecia desde mentadas de madre, hasta la operación para acarrear gente a los mítines. Ahora le tocó a Adán Augusto López que no quiso declarar nada sobre los 200 pesos que se les dio a los asistentes de una de sus reuniones. Pero seamos claros, Claudia Sheinbaum no solo debe estar preocupada por Marcelo sino también por el primo del presidente, se sabe de su cercanía y la hermandad tabasqueña que los une por lo que resultaría el cómplice perfecto, una salida muy tersa para el actual presidente pues todo quedaría entre paisanos. 

A Ricardo Monreal solo le queda hacer un buen papel y conservar el sitio, las señales que han mandado con el nombramiento de Martí Batres le abre la puerta para buscar la candidatura por el Gobierno de la Ciudad, parece que todo se planchó en uno de esos desayunos entre tamales de chipilín. Se sabe que el zacatecano terminará jugando con Ebrard, veremos hasta dónde llega el acuerdo que traen. 

Los otros son una ficha más en el tablero que no tienen posibilidad, pero si van a vender su apoyo a los de arriba y colarse para que los tomen en cuenta en las listas de plurinominales. Faltan varias semanas para que la competencia llegue a su fin y las cosas van a cambiar, van a seguir mostrando un bajo nivel y los veremos haciendo de todo para agradarle al monarca tropical.