El doctor Ernesto Ramírez, jefe de la Unidad de Investigación y Desarrollo Tecnológico Molecular del InDRE, indicó que los cuatro casos sospechosos detectados en Jalisco corresponden a una mutación pero que, aunque todavía se analizan las muestras, no se han caracterizado como una nueva variante.

“De entrada, no se puede hablar de una variante, se puede tratar de una mutación, pero hasta que no tengamos la secuencia completa del genoma podríamos determinar esto”, señaló Ramírez.

Durante la conferencia vespertina sobre el COVID-19, el especialista detalló que los casos de la cepa localizados en Jalisco corresponden a la E848K.

Explicó que tras un primer análisis secuencial del genoma de estas muestras, se encontró una mutación pero que, de entrada, esto no se puede considerar una variante.

Detalló que para que se encuentre una variante, esta secuencia debe contar con todas las mutaciones como una mayor atracción sobre las células a infectar, mayor transmisibilidad o el grado de respuesta inmune entre otras.