Aquiles A. Prieto

(Investigación Especial)

Ciudad de México.- En medio del proceso electoral que se realiza en el Hospital Juárez, para renovar la dirigencia de la Sección XV, del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA), se ha desatado todo tipo de artimañas para imponer a un candidato que tiene ligas con directivos del nosocomio, a fin de mantener los privilegios y toda la red de corruptelas, complicidades y tráfico de influencia que operan en detrimento de los trabajadores.

La planilla Aqua que encabeza Gerardo Cisneros, ha recurrido a todo tipo de maniobras para amañar la elección, estableciendo nexos no escritos en lo “oscurito” con la contadora María del Carmen Cruz Maldonado, quien funge como Subdirectora Administrativa del hospital, que no conoce mucho de austeridad Republicana, porque se abre paso entre los trabajadores con su camioneta GMC Terrain 2022, que por lo menos es de las caras de más de un millón de pesos.

De acuerdo con denuncias de trabajadores del Hospital, se ha generado un clima de terror laboral,  incertidumbre e intimidación porque manifiestan que hay “apoyos oficiales” para esta planilla que le conviene imponer a las autoridades, para lo cual hasta proveedores del nosocomio han aportado  apoyos en favor de este candidato, que no tiene arraigo entre la base trabajadora, porque es camaleónico, ya que en otras ocasiones ha jugado en diferentes planillas y nunca ha ganado.

Los seguidores de la planilla Café, que encabeza Fernando Peña, alardean de que tiene todo el respaldo del “cacique” del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Marco Antonio García Ayala, que lleva más de 20 años al frente, por el solo hecho de que es sobrino y protegido de Joel Ayala Almeida, dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), quien lleva también 25 años de “cacicazgo”, porque buscan mantener el control de las secciones sindicales para posteriormente preparar la reelección del dirigente nacional.

Con el avance del proceso electoral, una vez que están en campaña en las diferentes áreas y turnos del Hospital Juárez, donde contiende también la planilla Verde, que encabeza Mónica Parra Flores, se han desatado una serie de acciones de simpatizantes de la planilla Café, para sembrar el temor entre los trabajadores, porque según sus versiones, han detectado el camillero Josué Adelo Martínez, Rincón, ha conjuntado a trabajadores para operar como una especie de grupo de choque, ligados al camillero, Fernando peña, que encabeza la planilla Café, con ofrecimientos de que obtendrán plazas sindicales.

La situación está tensa al interior del hospital, por lo que los trabajadores, revelaron que si se desata la violencia ó actos de intimidación, hacen responsables a este grupo, que ha venido deslizando amenazas para tratar de favorecer al candidato Gerardo Cisneros, que lo califican como un oportunista y que sólo sirve a los intereses de las autoridades.

Señalaron que este proceso electoral abre la oportunidad para realizar un cambio a fondo de en el Hospital Juárez, terminar con intereses mezquinos que atentan contra los derechos laborales de los trabajadores y erradicar las corruptelas entre dirigentes y autoridades, porque advirtieron que desde el SNTSA, hay línea ´para que quede un dirigente “títere” que sólo favorezca la reelección de Marco Antonio García Ayala, para continuar al frente de la dirigencia nacional y así anclar su “cacicazgo” que ha pisoteado los derechos de los trabajadores, que ya están cansados de imposición y autoritarismo.

La elección será el próximo 20 de Junio, dónde los más de 2,000 trabajadores de los tres turnos, expresarán su voluntad para elegir al dirigente de la Sección XV, de acuerdo con lo que establece la nueva Reforma Laboral, mediante el voto libre, secreto y directo, lo que abre la puerta para acabar con el “dedazo” y mantener una rigurosa supervisión para frenar cualquier intento de robo de urnas, carrusel de votos ó que participe gente ajena que no sea trabajador del nosocomio, al tiempo que advirtieron que el grupo de intimidación si llega a haber actos violentos los harán responsables y toda anomalía denunciada ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, institución que desplegará a sus inspectores para supervisar el proceso electoral.