Luis Mena Pantoja
Hoy no quiero saborear mi dolor, ni robarle inspiración a mi tristeza (2024) es un emotivo libro de Alejandro Byrd, en el que con un tono franco y sencillo reflexiona en torno al alcoholismo, las adicciones y la codependencia, a partir de experiencias propias, familiares y múltiples testimonios confiados por personas a las que ha apadrinado.
Este escrito surge como un ejercicio honesto y poderoso, en el que desde el dolor, el amor, la empatía y el sincero deseo de ayudar, el autor comparte sus cavilaciones, envueltas en una amplia revisión de la literatura Alanon, lo que le permite rebasar la estricta revisión de la problemática social y elevarse como un mensaje de recuperación, libre de un moralismo autoritario.
“El asunto es que de forma manifiesta o latente, en silencio o estridencia, vivimos presas de un cóctel emocional que se llena con nuestras ideas, palabras y acciones negativas. Incapaces de dejar de juzgar, de querer controlar, dominar, transformar, lastimar, damos tumbos de aquí para allá, sin dirección, cual títeres de un infortunio que construimos sin descanso, porque de alguna manera pensamos que nos lo merecemos. De la ideación a la acción suicida, nos enfermamos de nuestro ser y estar. Sin tregua y sin sentido”, indica la presentación del texto.
El autor reconoce que la evidente relación del título de esta obra literaria con la letra de una popular canción interpretada por José José, no es casual, ya que la argumentación surge de la música que con frecuencia se escucha en las noches de embriaguez.
Estructurado a manera de diario y con base en los 12 pasos para salir del alcoholismo del método Alanon, el libro ofrece una reflexión para cada día del año, aderezada con algún fragmento de canciones populares y obras literarias, que en una disparatada amalgama reúne a Aristóteles, Octavio Paz, Eduardo Galeano, Alberto Camus, Amado Nervo y Manuel Acuña, entre muchos otros autores, con Javier Solís, Facundo Cabral, Juan Gabriel, La Sonora Santanera, John Lennon, Maná, Mecano y múltiples intérpretes y grupos musicales.
Al respecto, Alejandro Byrd explica que muchas canciones exitosas le cantan al dolor, y a pesar de no estar en sintonía con la realidad cotidiana del escucha, conectan plenamente durante las parrandas. “El ambiente está pleno de estas ideas, las canciones más llegadoras, los top ten, los grandes éxitos están relacionados con la tristeza, la nostalgia y el desencanto”.
Sobre la portada del libro, señala que fue diseñada por su hija, Luisa Fernanda Byrd Delgado, para ilustrar sus ideas básicas. “Yo camino, pero lejos de la botella, que era un encierro en sí misma. Yo pensaba que la felicidad estaba embotellada y ahora sé que no, y simplemente quiero seguir caminando a un lugar de luz. Pasar este mensaje y decirle a alguien que lo necesite: de verdad hay una forma diferente y tú puedes ser un factor de cambio con eso. Si lo logro o no, no está en mis manos, no tengo control alguno sobre eso, pero eso es lo que sigue, seguir contando la historia”, comenta.
La generosidad del autor y de Razón y Palabra, Sello Editorial, permiten obtener este libro en un formato digital gratuito que puede descargarse a través de un acceso libre que la casa editora ofrece en su sitio web ( https://razonypalabraeditorial.com/varia/ ).
Alejandro Byrd Orozco es doctor en Educación e Innovación Tecnológica, maestro en Comunicación Institucional y licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva. Se desempeña como docente, investigador y consultor en Imagen Pública. Es autor de varios libros, entre los que están Educación y Tecnología (2009), Comunicación y Tecnología (2012) y Aprendizaje Basado en Comunicación (2012).