Judith Sánchez Reyes
La Diana Cazadora, monumento icónico de la avenida Reforma, fue el punto de partida de la marcha «La Resistencia Democrática», encabezada por la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega.
Al inicio de esta caminata ciudadana que, comenzó minutos antes del medio día, Rojo de la Vega pronunció un discurso en el que destacó la importancia de defender la democracia y los derechos que tienen los ciudadanos mexicanos de señalar los errores de la clase gobernante en los tres niveles de gobierno.
«Hoy nace un movimiento de mexicanas y mexicanos… que no sabemos callar, que no vamos a ignorar y ser cómplices de las injusticias, y que ya no vamos a tolerar la falsedad como herramienta política.
Somos los que jamás aceptaremos que “así es México y que no hay nada que hacer.
No permitiremos que se instaure una dictadura disfrazada en nuestro país», afirmó.
La líderesa de este nuevo movimiento, denominado La Resistencia, reiteró el llamado a organizarse, vigilar a las instituciones, frenar la corrupción y recuperar el futuro del país con unidad y dignidad.
“No vamos a ser cómplices ni espectadores. Vamos a defender nuestras libertades, cueste lo que cueste”, exclamó.
Esta marcha, que partió de La Diana Cazadora y culminó en el Foro Lindbergh en la Condesa, congregó a cientos de personas que se manifestaron en contra de lo que consideran abusos de poder y políticas autoritarias del segundo gobierno de la 4T.
Pero personalidades como la periodista cubana Yoani Sánchez, la activista Rosa María Payá, la madre buscadora Ceci Flores, la defensora Irinea Buendía, la periodista Marcela de Jesús Natalia, la exjueza Reyna Rodríguez y Yesenia Patricia Rodríguez, acompañaron a Alessandra Rojo de la Vega en la vanguardia de esta protesta.
Cada una de estas mujeres compartieron su lucha y coincidieron en la urgencia de levantar la voz, desde cada rincón del país y del continente.
Durante el trayecto, de aproximadamente un kilometro, los manifestantes portaron pancartas y banderas con lemas como «Defendamos la democracia» y «No a la dictadura».
Al llegar al templete del Foro Lindbergh, Rojo de la Vega advirtió que el país vive la peor crisis de violencia e impunidad en décadas y acusó al gobierno federal de haber traicionado sus promesas.
“Nos mintieron y nos traicionaron… sin embargo, en México no sabemos rendirnos. Hoy nace un movimiento de mexicanas y mexicanos que ya no vamos a callar. Somos la resistencia”, expresó.
Al final del evento, Rojo de la Vega volvió a tomar la palabra y enfatizó que la lucha por la democracia no ha terminado. «Hoy hemos demostrado que somos una fuerza ciudadana que no se puede ignorar», declaró.
A su vez hizo un llamado a la unidad y a la movilización continua para proteger los derechos y libertades de los mexicanos.
Y también exhortó a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para que escuchen las demandas de la ciudadanía y trabajen para resolver los problemas que aquejan al país.
«Queremos un México justo y democrático para todos», concluyó.
Por su parte, la activista Irinea Buendía, cuya lucha se convirtió en símbolo de justicia y resistencia contra la violencia feminicida, fie la primera en tomar en hacer uso de la voz, expresó su apoyo a la causa y destacó la importancia de la participación ciudadana en la defensa de la democracia.
«No podemos permitir que los políticos decidan por nosotros sin rendir cuentas», afirmó Buendía.
La marcha «La Resistencia Democrática», en general se llevó cabo en un ambiente pacífico, aunque se observó la presencia un grupo pequeño de motociclistas que en algunos momentos buscaron provocar a los asistentes.











