· Renueva su Consejo Directivo para el periodo 2026-2028. Astrea Ocampo, definió la agenda estratégica de la organización y los ejes de su nuevo modelo mexicano
· Juan de Villafranca fue ratificado como presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos que confirma compromiso con la autorización del uso de la marca HECHO EN MÉXICO
Guillermo Pimentel Balderas
En Asamblea General de Socios de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), eligió a Astrea Ocampo como presidenta del Consejo Directivo para el periodo 2026-2028, marcando un hecho histórico para la industria farmacéutica nacional.
AMELAF, integrada por laboratorios mexicanos con amplia trayectoria en investigación, desarrollo y fabricación de medicamentos, refrendó su vocación de ser un aliado estratégico del sistema de salud, colaborando con autoridades, instituciones públicas y privadas para atender los desafíos sanitarios de México y mejorar el acceso de los pacientes a tratamientos oportunos y de calidad.
El nuevo Consejo Directivo rindió protesta ante autoridades del sector salud, de Economía y de Cofepris, reafirmando el compromiso de la industria farmacéutica mexicana con los pacientes y el fortalecimiento del sistema de salud.
En el mismo evento Juan de Villafranca fue ratificado por los dueños de los laboratorios de capital mexicano como presidente ejecutivo de la AMELAF con el compromiso de seguir con el desarrollo y producción de medicamentos de calidad.
Juan de Villafranca continuará encabezando los trabajos institucionales de la organización y la interlocución con autoridades del sector salud, organismos empresariales, distintos actores del sector farmacéutico.
Autoridades del gobierno del sector salud, de Economía, y Cofrepris, confian en tener el apoyo de los socios de la AMELAF y reconocieron el papel estratégico que desempeñan los laboratorios mexicanos en el fortalecimiento de la producción nacional de medicamentos y en el acceso de los pacientes a tratamientos seguros, eficaces y de calidad y, los empresarios de la salud, se comprometieron en avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria para México.
Durante su mensaje, Astrea Ocampo, como presidenta del Consejo Directivo para el periodo 2026-2028, definió la agenda estratégica de AMELAF y los (5) ejes del nuevo modelo mexicano en la industria farmacéutica: 1. Generar condiciones que aceleren la producción nacional de medicamentos. 2. Impulsar la entrada de productos biosimilares y genéricos. 3. Convertir a la industria farmacéutica mexicana en una potencia exportadora. 4. Fortalecer las capacidades nacionales de investigación clínica. 5. Mantener el diálogo abierto y constructivo con las autoridades sanitarias, así como la secretaría de Salud y Economía.
En forma decidida, Astrea Ocampo pidio al gobierno federal crear mecanismos que faciliten la inversión, impulsen el crecimiento de las empresas farmacéuticas nacionales y posicionen a la industria mexicana como una potencia exportadora. Esto, porque reconoció que faltaran financiamientos y subsidios por lo que consideró viable habilitar algún carril en el cual los trámites de AMELAF, que sus laboratorios están invirtiendo en el país, puedan tener algunas facilidades, ya que, examinó que, los desafíos son grandes; sin embargo, consideró que hay razones para ser optimistas.
Al diriguirse a los funcionarios federales presentes, la ejecutiva les dijo: “Ayúdennos a que los pagos que se dan por la compra pública del gobierno beneficien a estas empresas porque muchas dependen de ese capital para seguir reinvirtiendo y creando empleo”.
Hizo incapie en que la administración federal a través del Plan México y diversas iniciativas, busca aumentar el contenido nacional, sustituir importaciones, crear empleos bien remunerados y fortalecer el desarrollo científico y tecnológico. Por lo tanto, reconoció que para lograr dicho impacto es necesario “estimular” a la industria nacional, ya que en los últimos nueve años los fabricantes nacionales han contribuido con el 75% de las unidades del sistema de salud pública y, en los últimos cinco años, con el 60% de las unidades del mercado privado reglamentado.
“La industria nacional verdaderamente es un aliado del desarrollo económico del país y de la sociedad… Estamos en una coyuntura maravillosa, tenemos un gobierno que nos escucha y quiere que hagamos cosas en México”, indicó.
Aún así, apunttó que es necesario generar diálogo y trabajar de manera coordinadapara crear condiciones que aceleren la producción nacional de medicamentos e impulsen la entrada de productos biosimilares y genéricos. Señaló que están en la mira de convertir a la industria farmacéutica mexicana en una potencia exportadora, fortalecer las capacidades nacionales de investigación clínica, mantener un diálogo abierto y constructivo con las autoridades sanitarias.
“La innovación es muy valiosa, es importante para el avance de la terapia, los medicamentos genéricos son vitales. No hay sistema de salud público que pueda transitarse en ellos, permiten mantener cobertura, controlar el gasto, tratar a poblaciones masivas”; inclusive, resaltó que las empresas mexicanas son capaces de garantizar un abasto de calidad y suficiente para el mercado de salud pública.
Como dato adicional dijo que al igual que en Asia, donde existen empresas familiares, pequeñas, medianas y grandes conglomerados dedicadas a la producción de medicamentos biosimilares, productos naturales y otros, “en México es posible construir un ecosistema similar”, afirmó.
En su oportunidad, el secretario de Salud, David Kershenobich (quien tomó la protesta), destacó la importancia del abasto de medicamentos para la salud de los mexicanos. “Se ha mejorado el proceso de compras consolidadas, la lista de medicamentos esenciales, así como en el compendio nacional de medicinas. La colaboración con la industria farmacéutica nacional y AMELAF es fundamental pues es un sector con un alto potencial en materia de genéricos y de innovación”, afirmó.
Kershenobich, reconocioó la oportunidad que representa la industria farmacéutica nacional en México.Y, ofreció datos como que, el país cuenta con un sistema que atiende a aproximadamente 130 millones de personas y un mercado con compras públicas por casi 400,000 millones de pesos cada dos años.
“Es un aporte económico que da la oportunidad de desarrollar aún más la industria farmacéutica… Creemos que podemos hacer más cosas, con el esfuerzo colaborativo de todos estamos avanzando esperando en creernos la oportunidad que tenemos enfrente de nosotros en la industria farmacéutica”, apuntó.
Agregó que la industria farmacéutica nacional tiene el potencial para desarrollar medicamentos genéricos y de innovación. Resaltó la importancia de modernizar procesos, avanzar en la regulación, promover la economía circular y aprovechar capacidades locales para la producción de APIs (sustancia activa para la fabricación de medicamentos).














