A diferencia del año pasado, el Gobierno de Guerrero no cerrará Acapulco, pero sí suspenderá los viacrucis y procesiones que tradicionalmente se llevan a cabo con motivo de la Semana Santa, a fin de evitar contagios de COVID-19.

En entrevista, el gobernador Héctor Astudillo detalló que no se podrá realizar la tradicional Penitencia del Encruzado en el municipio de Taxco, que año con año atrae a miles de turistas.

No hay autorización para hacer ninguna expresión en la vía pública. Están suspendidas todas las actividades relacionadas con la Semana Santa, con la escenificación del viacrucis”, informó.

Actualmente, Guerrero se encuentra en Semáforo Amarillo y para evitar un repunte de casos por las vacaciones de Semana Santa se tomarán medidas extraordinarias.

El gobernador Astudillo Flores indicó que hoteles y restaurantes podrán operar con aforo al 60 por ciento.