Entre manglares y un área de almacenamiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Paraíso, en el estado de Tabasco, Greenpeace realizó este domingo una protesta anfibia en la que exigió al Gobierno de México combatir el cambio climático y desanclarse de la industria fósil, en vísperas de la cumbre COP26.

Frente a un gigantesco mechero que quema el excedente de gas proveniente de la región marina suroeste del Golfo de México, los integrantes de la organización navegaron y desplegaron una larga manta de 25 metros en la que advirtieron que la crisis climática llegó a México:”ya está aquí #CrisisCliMéxico”, Greenpeace.

Para Pablo Ramírez, especialista en energía y cambio climático de Greenpeace, la política energética impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador “no es compatible con las metas nacionales e internacionales en la reducción de emisiones de efecto invernadero”, por lo que urgió un mayor compromiso ambiental.

Estamos exigiendo que México tome en serio los compromisos climáticos y establezca medidas efectivas para reducir las emisiones de gases de invernadero, pero, sobre todo, medidas para poder adaptarnos al cambio climático que ya nos está afectando y que afecta a millones de personas en este país “, dijo el especialista en energía y clima.

La campaña se realizó la mañana de este domingo entre las costas del Golfo de México y las inmediaciones de la refinería Dos Bocas, un proyecto insignia de López Obrador que ha recibido críticas de la comunidad internacional.