El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, explicó este lunes que su gobierno no planea revisar los protocolos sanitarios de reapertura de las empresas tras la pandemia de coronavirus COVID-19, sino que será un sistema “basado en la confianza”.
“Que cuiden a los trabajadores, el número de trabajadores que pueden iniciar y que van a ir ampliando, el aforo de los espacios. Y bajo protesta de decir verdad, se les autoriza, no hace falta una inspección”, indicó el mandatario en su conferencia diaria desde Palacio Nacional.
A partir de este lunes, los sectores automotor, minero y constructor están autorizados a hacer trámites preparatorios de adaptación a la “nueva normalidad” y establecer los protocolos para su reapertura a partir del día 1 de junio.
López Obrador aseguró que para reiniciar operaciones pide a las plantas mexicanas “que hagan lo mismo” que van a hacer en sus fábricas matrices de Estados Unidos, Japón o Alemania.
“Son trámites sin burocracia, es decir, no engorrosos, que no tarden mucho tiempo y a partir de la confianza. Si una empresa automotriz quiere abrir, va a contestar un cuestionario de alrededor de 70 preguntas y va a decir que va a cumplir”, precisó.











