Bernardo López
¿Cuál es el objetivo de un regreso a clases presenciales? si los jóvenes no van a tener la posibilidad de socializar con sus compañeros, pues intentarán a toda costa mantenerlos aislados, con muros psicológicos para que cada niño vea en su compañero de clase a un potencial portador de microorganismos.
Los seres humanos han intercambiado microbios desde siempre y nunca se había utilizado como una medida para despreciar al otro, pues todos contenemos en nuestra piel una gran diversidad de microorganismos.
Por lo tanto, no existe justificación para utilizar esta tácticas que rompen los vínculos sociales, como los cubrebocas, las caretas, los controles clínicos con la aplicación de exámenes aleatorios para detectar el covid19 -con pruebas PCR que sólo simulan la detección de este coronavirus; con tomar la temperatura sería más que suficiente para saber si un niño tiene alguna enfermedad-. Al parecer, de lo que se trata es mirar al otro siempre como un extraño, como una amenaza, situación que no debería permitirse, pues a los centros educativos se va a pensar, reflexionar, analizar, cuestionar, dudar, a fortalecer los vínculos sociales.
Es bien sabido que una sociedad puede defenderse de cualquier amenaza si trabaja en conjunto, en cambio, se encuentra vulnerable y a merced de gobernantes que privilegian el garrote si está dividida, pues será más fácil de controlar y de destruir.
Tomemos el ejemplo de Francia y su pasaporte sanitario, que tiene la intención de crear dos tipos de personas: las vacunadas y las no vacunadas, con el objetivo de confrontarlas, de que las primeras se convirtieran en la fuerza de defensa y promoción de las medidas que anularon los derechos humanos e implantaron acciones autoritarias -que enorgullecería a cualquier tiranía- todo en nombre de la salud. Existen otras razones de este pasaporte sanitario, pero lo abordaremos en otra ocasión.
Afortunadamente, los franceses han logrado encontrar las vías para impedir que los dividiesen y han formado una gran coalición social para impedir que sigan violando sus derechos fundamentales y su dignidad. Abandonaron a todos los establecimientos que castigaban a las personas que no contaban con pasaporte sanitario o inoculación de la sustancia ARNm. Los frutos de estas acciones comienzan a verse.
Volviendo a las escuelas, el objetivo principal de someter a los niños a estos controles es atrofiar los vínculos sociales, crear muletillas psicológicas de desconfianza y miedo hacia el otro y jamás verlo como un aliado. Además, de forzarlos a estar anclados a un dispositivo electrónico.
Los niños deberían ser quienes lleguen a la escuela, se laven las manos, limpien su lugar de trabajo y convivan con sus amigos. Por supuesto que las autoridades están obligadas a abastecer de agua potable a todas las escuelas. En su defecto se podría utilizar el gel antibacterial, aunque no es tan recomendable, pues las sustancias que contienen se absorben mediante la piel.
Es posible que el cierre de escuelas se dé más rápido de lo que pensamos, pues la llegada de los frentes fríos y las masas de aire polar van a incrementar las incidencias de gripe común, influenza estacional o covid19, porque el contacto humano no es la principal causa de los contagios, pues durante las vacaciones de semana santa y el fin de semana largo anterior a estas no provocaron la temida tercera ola, pues el sol con su calor y sus rayos ultravioleta impidieron la propagación de las enfermedades respiratorias.













