Sin que se sepa dónde quedan los recursos, el Gobierno federal descuenta el 10 por ciento del apoyo mensual a los beneficiarios del programa Sembrando Vida, reveló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

«Hasta el momento de la elaboración de este informe, el equipo evaluador no cuenta con evidencia documental que permita identificar en qué institución financiera se resguardan estos recursos», indicó el Coneval en su estudio publicado el 6 de julio sobre el programa iniciado en febrero de 2019.

En ese año, los Lineamientos de Operación del programa estipulaban que cada sembrador de árboles frutales y maderables recibiría 5 mil pesos mensuales, de los cuales 450 serían destinados a una cuenta de ahorro del propio beneficiario y no podrían ser retirados hasta después de tres años.

Los otros 50 pesos serían para un «Fondo de Bienestar», un fideicomiso privado cuyo fin sería apoyar a los productores a consolidar sus medios de producción y de vida familiar.

En las Reglas de Operación de este año, publicadas el 30 de marzo pasado, se cambió la proporción a 250 pesos para una cuenta de ahorro para el campesino, y 250 para dicho fondo.