El gobierno boliviano mantiene hoy una fuerte vigilancia sobre la embajada de México en esta capital, pese a las denuncias del país del norte en el sentido de que el asedio contraviene los acuerdos internacionales sobre la inmunidad diplomática.

Contingentes de la policía y de los cuerpos de seguridad mantiene una intensa vigilancia en el perimetro de la delegación diplomática de México, donde se encuentran asilados nueve exfuncionarios del gobierno del dimitente presidente Evo Morales, quienes son imputados por diversos cargos por la justicia de su país.

“En el transcurso de las últimos horas, se ha vuelto a incrementar el hostigamiento policial en nuestra embajada en La Paz. Seguiremos denunciado el acoso a nuestros recintos diplomáticos y exhibiendo las violaciones al derecho internacional en Bolivia, expresó en un tuit el director de Organismos y Mecanismos Regionales Americanos de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, Efraín Guadarrama.

Horas antes durante su conferencia de esta mañana en el Palacio Nacional, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dijo que tenía informaciones de que ya había bajado la fuerte vigilancia en los alrededores de la embajada en La Paz.

“Se aminoró considerablemente” en las últimas horas, señaló el mandatario mexicano luego de mencionar que en las últimas horas “había demasiada seguridad, situación que se consideraba violatoria al derecho internacional.

En la embajada de México en La Paz se encuentran nueve exfuncionarios de Morales: los exministros Juan Ramón Quintana, Javier Zavaleta, Héctor Arce, César Navarro, Wilma Alanoca y Hugo Moldiz, además del exgobernador de Oruro Víctor Vasquez, el exviceministro Pedro Dorado, y el exdirector de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (AGETIC), Nicolás Laguna, detalló el diario local La Razón.

Es un nuevo roce diplomático entre ambos países, que hasta principios de noviembre habían trabajado de manera conjunta. Este lunes la cancillería mexicana denunció el cerco de seguridad que se impuso a la embajada mexicana y acusó de ser violatorio a los convenios internacionales.

Luego de la renuncia de Morales el 10 de noviembre y su asilo en México, desde donde arengó a sus correligionarios a resistir el cambio de gobierno bloqueando los caminos hacia la capital para no permitir la entrada de alimentos y combustibles, además de no reconocer el gobierno interino de Geanine Áñez, las relaciones entre ambas naciones han sufrido desencuentros y acusaciones.

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