• El secretario afirma que ambos tienen órdenes de aprehensión y son prioridad.
Carlos Lara Moreno
La acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, señalado como líder de Cárteles Unidos, y uno de sus hijos, no cambia el curso de las investigaciones en México, donde ambos ya cuentan con órdenes de aprehensión y son considerados objetivos prioritarios del Gabinete de Seguridad.
Así lo afirmó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien aseguró que las autoridades mexicanas mantienen una ofensiva permanente contra esa organización criminal que opera principalmente en Michoacán.
“Las dos personas que usted comenta ya tienen orden de aprehensión aquí en nuestro país.”
Al responder sobre la acusación anunciada por el gobierno estadounidense, el funcionario explicó que la notificación forma parte de los mecanismos de cooperación bilateral y que únicamente, en caso de una eventual solicitud de extradición, se activaría el procedimiento correspondiente.
“Estados Unidos está notificando. Lo único que se hace es, si en algún momento solicitan extradición.”
García Harfuch subrayó que las investigaciones contra los presuntos líderes de Cárteles Unidos ya estaban abiertas en México y que la información compartida por Estados Unidos contribuirá a fortalecer las indagatorias.
“Se fortalecen las investigaciones que se tienen aquí, porque aquí ya hay investigaciones en curso.”
El titular de la SSPC destacó que las Fuerzas Armadas, junto con autoridades estatales, mantienen operativos constantes para desarticular a ese grupo criminal.
“Ha habido operaciones constantes por parte del Ejército, de Marina y del propio gobierno estatal en contra de este grupo criminal.”
Finalmente, reiteró que la captura de ambos es una prioridad para las autoridades federales.
“Por supuesto, son objetivos prioritarios y estamos buscando su detención.”
En la víspera, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra presuntos integrantes de Cárteles Unidos por delitos relacionados con narcotráfico y apoyo material a una organización terrorista extranjera, en una de las primeras acciones derivadas de la nueva estrategia estadounidense contra organizaciones criminales mexicanas.












