La agencia Fitch rebajó la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) de “BB-” hasta “B+” con perspectiva negativa, lo que representa más dificultades financieras para la petrolera más endeudada del mundo.
La calificadora justificó su decisión por el “persistente desempeño operativo débil” que ha resultado en la caída de los puntajes relevantes de los criterios de medioambiente, sociedad y gobernanza (ESG, en inglés) de la empresa del Estado mexicano.
La caída del grado crediticio de Pemex “limitará sus fuentes de financiamiento de bancos, inversionistas y proveedores”, advirtió la agencia.
“La rebaja de estos puntajes relevantes refleja el impacto social y ambiental asociado con los múltiples accidentes de Pemex en sus instalaciones desde febrero de 2023, lo que ha resultado en muertos y heridos dentro de sus empleados, y en daños a su infraestructura crucial”, apuntó Fitch en su comunicado.
De hecho, la reducción de la calificación ocurre una semana después de un accidente que dejó dos muertos en una plataforma de Pemex en Campeche, en el sureste del país.













