El vicepresidente de Supervisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Michael Barr, rebajó de forma significativa el plan para exigir más capital a los grandes bancos.

En una intervención en el centro de pensamiento Brookings de Washington, propuso un aumento del 9 por ciento, en lugar del 20 por ciento anterior, en los requisitos agregados de capital de nivel 1 para los bancos más complejos y de mayor tamaño.

En el caso de otros grandes bancos que no son considerados entidades de importancia sistémica mundial, la nueva propuesta apunta a un incremento de entre el 3 y el 4 por ciento de los requisitos de capital a largo plazo.

La banca había criticado en los últimos meses reglas de capital más estrictas ya que aumentarían los costos y obstaculizarían los préstamos, en un momento en el que los tipos de interés están en máximos históricos por las subidas llevadas a cabo por la Fed para bajar los precios.

El diario The Wall Street Journal avanzó en julio que el lobby bancario estaba promoviendo un plan para limitar significativamente (a la mitad, aproximadamente) el aumento de capital obligatorio de casi un 20 por ciento para los bancos más grandes de Estados Unidos que proponía originalmente la Fed.