Un grupo de familiares de rehenes de Hamás acudieron a La Haya en un intento de instar a la Corte Penal Internacional (CPI) a emitir órdenes de arresto de líderes del grupo islamista mientras el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insiste en mantener la presión militar sobre Gaza como vía para liberar a los secuestrados.

Casi un centenar de rehenes liberados y de familiares de otros que aún siguen en manos de Hamás tienen previsto presentar a la CPI documentos que puedan respaldar cargos como “la toma de rehenes, las desaparición forzada, delitos de violencia sexual, torturas y otras acusaciones graves” de presuntos crímenes cometidos el 7 de octubre por Hamás, en un ataque que causó mil 200 muertes en Israel.

“Este paso es crucial para el proceso judicial y subraya la gravedad de los cargos contra los dirigentes de Hamás. Los objetivos a corto plazo de esta presentación incluyen la emisión de órdenes de arresto para los líderes implicados de Hamás”, explica el Foro de Rehenes y Familias de Desaparecidos, formado tras el ataque. Les acompañarán abogados israelíes e internacionales.

Familiares de tres víctimas de Hamas ya fueron recibidos por el fiscal de la CPI, Karim Khan, en noviembre, “en una reunión importante en la que el fiscal dio mucha atención a la narrativa de las víctimas, y mostró mucha seriedad, humanidad y dignidad”, aseguró entonces a EFE el abogado francés François Zimeray, representante de once familias israelíes afectadas.