Bernardo López
Un robot humanoide mostró un «comportamiento errático» al atacar de manera espontánea a dos personas, dentro de las instalaciones donde se fabrican, activando las alarmas sobre las amenazas que representan contra la humanidad este tipo de tecnología.
En el video se puede observar al humanoide realizar movimientos con sus extremidades superiores, que se convirtieron en una acción agresiva contra uno de los humanos, al estilo «Terminator».
Al parecer el artefacto es un modelo H1 de la empresa Unitree Robotics, de acuerdo al perfil @uimusog6125 de X donde se publicó el video del incidente, que se adjudicó a una «imperfección en el código» de programación.
La unidad “H1” tiene un precio de 90 mil dólares y no incluye derechos de importación, por lo que se deberá conocer del pago de estos con las autoridades locales, si es que decide arriesgarse a adquirir uno de estos artefactos.
Este tipo de «incidentes» demuestran los potenciales riesgos de desplegar robots humanoides a gran escala, aunque sean programados para objetivos civiles. Y si le sumamos la pretensión de hacerlos autónomos con inteligencia artificial, tenemos los factores perfectos que amenazan la existencia de los humanos.
Existen proyectos para mostrar a estos dispositivos como benéficos para la sociedad, como el caso de un autómata pintor, que busca fomentar la idea de una sociedad distópica, donde convivan cyborgs y robots, pero sin humanos puros.
Otro ejemplo es una carrera donde los protagonistas fueron humanoides, con la destacada participación del Tien Kung Ultra, de 1.8 metros, que ganó en marzo una competencia de media maratón, donde se muestra la capacidad física y la autonomía operativa de estos artefactos.
De acuerdo a una investigación de Goldman Sachs, el mercado mundial de robots humanoides tendrá un valor total de 38 mil millones de dólares para 2035.
Además, un informe de Morgan Stanley señala a China como líder del mercado de humanoides, pues representa el 63% de la cadena de suministro global, concentrada en la producción de hardware –el cuerpo físico de los robots– y en el procesamiento de materias primas clave.
Y prevé que para el 2050, China cuente con 302 millones de unidades, mientras Estados Unidos contará con 77 millones de dispositivos, utilizados en trabajos repetitivos y sencillos, para fines industriales y comerciales, supliendo a los humanos.
Queda la duda de cómo sería una economía sin humanos, pues es la especie que hace los intercambios de mercancías y serían desplazados de las actividades, mientras los robots humanoides no comen ni tienen necesidades de los organismos biológicos.








