• Jonathan Haidt y Arturo Béjar advierten que las plataformas generan adicción y agravan la crisis de salud mental infantil.

Carlos Lara Moreno

México debe seguir el camino de países como Australia y Estados Unidos para proteger a niñas, niños y adolescentes de los efectos nocivos de las redes sociales y el uso excesivo de teléfonos celulares, afirmaron este lunes los especialistas Jonathan Haidt y Arturo Béjar, quienes coincidieron en que las plataformas digitales fueron diseñadas para generar adicción y deteriorar la salud mental de los menores.

Durante el encuentro convocado por el Gobierno de México para analizar el impacto de la tecnología en la infancia, el psicólogo social y profesor de la Universidad de Nueva York, Jonathan Haidt, pidió prohibir el uso de teléfonos celulares durante toda la jornada escolar y elevar a 16 años la edad mínima para abrir cuentas en redes sociales.

Al reconocer a la presidenta Claudia Sheinbaum por abrir el debate, sostuvo que la comunidad internacional comienza a reaccionar frente al problema.

“Las democracias del mundo empiezan a decir: basta, no con nuestros hijos”, afirmó.

El autor de La generación ansiosa aseguró que entre 2010 y 2015 la infancia pasó de estar basada en el juego a una “infancia basada en el teléfono”, fenómeno que relacionó con el aumento de la depresión, ansiedad, trastornos alimentarios, adicciones, problemas de atención, bajo rendimiento escolar y acoso sexual entre menores.

Redes sociales, diseñadas para captar la atención

Haidt acusó que las grandes empresas tecnológicas utilizaron algoritmos e inteligencia artificial para maximizar el tiempo de permanencia de niñas, niños y adolescentes en sus plataformas.

“Las empresas que controlan la atención de nuestros hijos utilizaron algoritmos e inteligencia artificial para enganchar al máximo a cada niño y luego mintieron al respecto”, denunció.

Explicó que investigaciones científicas y revelaciones de exempleados permitieron conocer el funcionamiento interno de estas compañías, mientras que los efectos ya son visibles en diversos países, donde disminuyeron las calificaciones escolares y la capacidad lectora, al tiempo que aumentó la soledad entre los estudiantes.

Arturo Béjar: “Las plataformas fueron diseñadas para volver adictos a los menores”

En el mismo encuentro, Arturo Béjar, especialista en seguridad digital con más de 30 años de experiencia en la industria tecnológica, coincidió en que las principales redes sociales fueron desarrolladas para mantener cautivos a sus usuarios, especialmente a niñas, niños y adolescentes.

“Le he dedicado mi vida a la seguridad de la gente en línea. Llevo más de 30 años trabajando este tema y es importante entender qué elementos del diseño de estos productos son los que causan daños”, señaló.

Explicó que la combinación del scroll infinito, la reproducción automática de videos, los algoritmos de recomendación, las notificaciones constantes, los indicadores de popularidad y la presión social por mantenerse conectado conforman una estructura orientada a fomentar el uso compulsivo.

Como ejemplo, relató que basta con que una adolescente observe durante algunos segundos contenido relacionado con personas extremadamente delgadas para que el algoritmo comience a mostrarle publicaciones sobre dietas y pérdida de peso.

“He hablado con jóvenes que sobrevivieron a la anorexia y me cuentan que abrían Instagram por la mañana, veían una ensalada y ese día decidían no comer”, relató.

También advirtió que las notificaciones explotan la vulnerabilidad de los menores.

“Hay niños que levantan el teléfono cientos de veces al día porque las notificaciones están diseñadas para explotar nuestra vulnerabilidad mientras nos estamos desarrollando”, afirmó.

Estudio alerta sobre contenido nocivo para adolescentes

Béjar presentó resultados de una investigación realizada con 240 mil usuarios que reveló que uno de cada cinco adolescentes recibe semanalmente contenido que afecta negativamente su imagen corporal; uno de cada ocho ve publicaciones relacionadas con autolesiones o suicidio, y el 98 por ciento del contenido sexual que reciben los menores proviene de personas desconocidas.

“Mientras más tiempo pasas en estas plataformas, mayores son los daños que pueden causarte”, sostuvo.

Proponen regulación y escuelas libres de celulares

Jonathan Haidt aseguró que una de las medidas más eficaces es retirar los teléfonos celulares durante toda la jornada escolar, estrategia que, dijo, ya aplican 25 estados de Estados Unidos con resultados positivos.

“Siempre escuchamos lo mismo: recuperé a mis alumnos y el comedor volvió a llenarse de vida”, afirmó.

Añadió que separar a los estudiantes de sus dispositivos durante todo el horario escolar es “una medida sencilla, económica y eficaz”, mientras que también llamó a replicar el modelo de Australia para impedir que menores de 16 años abran cuentas en redes sociales.

Por su parte, Béjar consideró que corresponde al Estado intervenir cuando las empresas conocen los riesgos de sus productos y continúan utilizando diseños que priorizan el tiempo de uso por encima del bienestar de los menores.

“Cuando compras un juguete para un niño, tienes la confianza de que fue diseñado para ser seguro. Lo mismo debería ocurrir con las plataformas digitales”, afirmó.

Finalmente, ambos especialistas coincidieron en que el objetivo no es eliminar la tecnología, sino garantizar que niñas, niños y adolescentes puedan desarrollarse en entornos digitales seguros.

“Este viaje no se trata de quitar los teléfonos; se trata de recuperar la infancia en el mundo real para todos nuestros hijos”, concluyó Jonathan Haidt.