Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) urgieron a todos los adultos a ponerse una dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 ante la nueva variante de esa enfermedad, denominada ómicron.

Antes de ómicron, los CDC recomendaban una dosis de refuerzo para todos los mayores de 50 años, y consideraban que aquellos entre 18 y 49 años podían ponérsela si así lo deseaban.

Ahora, sin embargo, Estados Unidos ha endurecido su recomendación y pide a todos los adultos que se pongan otra dosis de la vacuna para reforzar su sistema inmune.

En concreto, los CDC aconsejan a los adultos recibir la tercera dosis de las vacunas de Pfizer o Moderna una vez pasados seis meses desde que se les administrara la segunda.

En el caso del suero monodosis de Johnson & Johnson (Janssen), Estados Unidos recomienda una dosis de refuerzo desde dos meses después del pinchazo inicial para todos los mayores de edad.