Bernardo López
Los vendavales que ha provocado el conflicto en Oriente Medio y principalmente el cierre del Estrecho de Ormuz han sido sorteados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de lograr acuerdos con los grupos de gasolineros para mantener los precios de la gasolina y el diésel.
La jefa del ejecutivo ha tomado medidas importantes como la compensación en la disminución de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en la gasolina Magna, para que se mantenga en 24 pesos por litro, que se traduce en un apoyo para las familias mexicanas de aproximadamente 9 pesos.
La mandataría también anunció operativos para que se monitoreen los precios por litro de gasolina, pues existen algunos establecimientos donde se está aumentando el precio considerablemente, aunque no existe razón para el incremento, debido a la disminución en el pago del IEPS.
En el caso del diésel también existe un acuerdo con el gremio para que este combustible se mantenga en 28 pesos con 28 centavos; además se está haciendo un esfuerzo adicional para ver si se puede realizar una compensación mayor.
La estrategia de la doctora Sheinbaum ha permitido proteger la economía de las familias mexicanas, esto a pesar de que el Gobierno de México ha dejado de percibir alrededor de cinco mil millones de pesos semanales por concepto de compensación de IEPS.
No ha sucedido lo mismo en Estados Unidos, pues el martes 27 de marzo, en zonas de California se registró un precio de 5.48 dólares por galón gasolina, mientras que en Texas se registraba un precio de 3.50 dólares por galón. Este tema es muy sensible entre los estadounidenses.
El conflicto en Oriente Medio ha sido perjudicial para el mundo, pues antes de la muerte del líder supremo de Irán, Ayatolá Ali Jamenei, el precio del West Texas Intermediate se mantenía entre 65 y 70 dólares por barril; después del 1 de marzo el precio pasó a 75 dólares por barril, hasta alcanzar el pico de 119 dólares por barril.
Los efectos del conflicto ya han provocado incrementos en los precios de los fertilizantes, que como consecuencia provocan un aumento en el precio de los alimentos, un efecto que van a prevalecer debido a que una estabilización de precios de combustibles no se reflejan en un día.
Los acuerdos a los que han llegado Estados Unidos e Irán, mediante el diálogo que sustuvieron los líderes con diplomáticos paquistaníes, permiten la reanudación de embarques de combustible a través del Estrecho de Ormuz, y también se ve con mayor claridad el orden tripolar al que se está avanzando, pues en ese paso marítimo se cobrará un peaje.
















