Miguel Ángel Casique Olivos
A partir del 3 de abril y hasta el 5 de junio de 2022, los gobiernos locales tendrán prohibida la difusión de propaganda gubernamental ya que a partir de esa fecha iniciaron las campañas a gobernador. El próximo mes de junio en seis entidades del país (Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo) se llevarán a cabo elecciones ordinarias y de gubernaturas, donde estarán en juego 436 cargos públicos; como cada periodo electoral volveremos a ver a políticos de todos los niveles y de todos los colores, prometer «el oro y el moro» para conseguir que los mexicanos emitan su voto a favor de tal o cual candidato, pero tras la elección no habrá nada nuevo, ningún cambio para los mexicanos.
El año anterior, 2021, hubo elecciones en 15 estados para elegir gobernador; para el 2023, serán dos las entidades que realizarán comicios, Coahuila y el Estado de México, ambos priistas, el segundo estado históricamente se le ha considerado «laboratorio electoral» pues desde ahí se operaba, hasta antes de AMLO, quién sería el próximo presidente de la República. Hoy la política ha cambiado y aún es muy temprano para saber de qué color se pintará el Estado de México, aunque lo más seguro es que desde Palacio Nacional exista un acuerdo para que el poder siga siendo para el tricolor.
Estos comicios abonarán o disminuirán la presencia del partido en el poder político, y al menos, todavía sin llegar al día de la votación lo que pasará ya se ha estado trabajando con antelación, porque no debemos olvidar que en política los acuerdos entre grupos de poder son “más fuertes» que el propio voto del electorado, que se ha vuelto como un requisito para encubrir a uno de los dos o tres candidatos que nos presentan, pero que al final son el «mismo gato» nomás que revolcado. Por ejemplo, en Oaxaca ya no hay ninguna duda de que el poder será heredado a Morena y que el principal representante del priismo oaxaqueño, Alejandro Murat, está de muy de acuerdo con esa línea. Un caso similar es el de Hidalgo pues, aunque el PRI pudiera dar la pelea para quedarse con la gubernatura, también las aguas se mueven muy a favor de Morena.
En los seis estados enumerados se elegirá gobernador y arrancaron campaña el 3 de abril; en Quintana Roo, además, se renovará el Congreso local formado por 15 diputados de mayoría relativa y 10 por representación proporcional y en Durango se buscarán alcaldes para 39 presidencias municipales, habrá lugar para 39 sindicaturas y 327 regidurías.
La temperatura de los motores se ha elevado y están siendo bien aceitados para las campañas políticas de una elección que es considerada la más grande antes de las presidenciales en el 2024; por esto mismo, todos los partidos políticos saben que es una oportunidad para posicionarse dentro del mapa del poder político e intentarán todo con tal de quedarse con el control de las gubernaturas, del Congreso local en Quintana Roo o de las presidencias municipales en Durango.