• Con una población de 30 mil habitantes, este complejo habitacional es asediado diariamente por la inseguridad, delincuencia y narcomenudeo. Hasta el momento, tanto el Gobierno capitalino como la alcaldía Cuauhtémoc, no atienden sus quejas y demandas. Sus titulares, siguen enfrascadas en un “pleito de barriada” 

Guillermo Pimentel Balderas 

En ámbito cristiano la mano derecha de Dios (Dextera Domini en latín) tiene diversas significaciones, la más indicada: protección divina. Pues así, al parecer, los habitantes de la enorme Unidad Habitacional Tlatelolco (cuenta con 90 edificios con 10 mil departamentos: una población de 30 mil habitantes y más de cien mil de población flotante, diarios), están en la mano protectora del Altísimo. 

El Conjunto Urbano “presidente Adolfo López Mateos” Nonoalco Tlatelolco, uno de los desarrollos habitacionales más simbólicos y emblemáticos del Modernismo, proyectado por Mario Pani, icono de la corriente funcionalista, está en decadencia urbana y arquitectónica; además, hoy, su población es presa de la inseguridad, delincuencia y narcomenudeo.      

Representantes vecinales y los mismos vecinos del complejo, han manifestado a este reportero la zozobra que se vive día a día por estos flagelos sin que las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y de la Alcaldía Cuauhtémoc intervengan. “Las señoras Claudia Sheinbaum y Sandra Cuevas, le han dado más importancia a su “pleito de barrio” que en atender nuestras quejas y demandas”, aducen.  

Además, aseguran que amanecen con robos a transeúntes en vía pública, de accesorios de autos, de herrería, coladeras, luminarias, de cable de cobre de energía eléctrica (que los dejan sin electricidad en sus hogares), entre otros hurtos. 

También, hay amenazas de viciosos en pasillos y estacionamientos, narcomenudeo en posesión simple, invasión a departamentos, aparición de mujeres descuartizadas y asesinatos de adultos mayores (que viven solos) y, ahora, tienen también que soportar a migrantes disfrazados de personas en situación de calle. “Desde hace varios años, gobiernos van y gobiernos vienen y nos siguen dejando en el olvido”, se quejan. 

Sobre el tema de seguridad han denunciado que ha sido insuficiente por parte de las autoridades y lamentaron que, al contrario, han desaparecido diversas corporaciones policiacas: Policía Bancaria, la Montada, en moto, en bicicleta. “También, hubo una Comandancia de Policía específica para la Unidad, después seis pequeños Módulos de Vigilancia, conocidos por la comunidad como “Hamburguesas”; pero, actualmente, están abandonadas sin elementos policíacos. Sólo uno medio funciona”. 

De plano, aseveran que no hay vigilancia y que, mientras siga el pleito de barriada entre Sheinbaum y Cuevas, tendrán que seguir organizándose para tratar de defenderse. Pero, “no sabemos por cuánto tiempo más resistiremos, por eso, lanzamos un grito de auxilio a estas funcionarias para que nos volteen a ver y se enteren que no somos invisibles: Nos urge nos escuchen”, reclaman.  

Entre sus más sentidas demandas están: que la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Alcaldía Cuauhtémoc ejecuten acciones para incrementar la vigilancia en los andadores y parques de la Unidad Habitacional, para prevenir los delitos y disminuir el índice delictivo que es altísimo. 

Debe incrementarse el número de elementos en cada una de las tres secciones; que los rondines y operativos de seguridad sean permanentes; se incluyan los patrullajes con bicicleta, los cuales no contaminan y resultan, sin duda, más económicos, más ágiles, apropiados, rápidos y seguros tanto para sus conductores como para la ciudadanía. 

Además, se establezcan puntos de control, retomando el uso y rehabilitación de todos los Módulos de vigilancia, con los que existía un efectivo vínculo de la ciudadanía con los patrulleros, ciclistas y, cuando la ocasión lo amerite, se haga el enlace con otros medios motorizados de mayor capacidad; mantenimiento permanente al alumbrado público en todo Tlatelolco y su zona periférica y que, se organicen campañas de prevención del delito. 

Los residentes piden a la jefa de Gobierno la reinstalación de la “Estación de Policía Nonoalco”, ubicado por el Jardín “La Pera”; asi como mayor incremento de elementos y mayor presencia policial en la Unidad. “Debe haber una coordinación del Gobierno Central y la Alcaldía Cuauhtémoc para fortalecer la seguridad pública”. 

Cabe señalar que, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana en la Ciudad de México, correspondiente al tercer trimestre del 2022, la Alcaldía Cuauhtémoc, se encuentra entre los últimos lugares sobre la percepción social sobre seguridad, ya que 68.3% de la población que habita en dicha demarcación, se siente insegura y, dentro de las 33 colonias se encuentra ubicado Tlatelolco. 

Los tlatelolcas subrayan que no se piden dadivas al exigir seguridad porque los ciudadanos de la Ciudad de México tienen como parte de sus derechos contar con una Ciudad Segura, conforme lo establece en Apartado “B”, del Artículo 14, de la Constitución Política de la Ciudad de México que a la letra dice: Derecho a la seguridad ciudadana y a la prevención de la violencia y del delito. 

“Toda persona tiene derecho a la convivencia pacífica y solidaria, a la seguridad ciudadana y a vivir libre de amenazas generadas por el ejercicio de las violencias y los delitos. Las autoridades elaborarán políticas públicas de prevención y no violencia, así como de una cultura de paz, para brindar protección y seguridad a las personas frente a riesgos y amenazas”. ¿Así o más claro?  

Correo: guillermo.pumageneracion1979@gmail.com