·          IMSS detecta mil 400 nuevos casos de cáncer infantil, actualmente atiende a casi 4 mil pacientes pediátricos oncológicos

·          El 70 por ciento de los diagnósticos de cáncer infantil en México se hacen en etapas avanzadas, por lo que la detección oportuna es crucial para mejorar la vida de los pacientes

María Escalante García

Anualmente el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) detecta mil 400 nuevos casos de cáncer infantil, actualmente atiende a casi 4 mil pacientes pediátricos oncológicos a través de los 35 Centros de Referencia Estatal para la Atención del Niño y de la Niña con Cáncer.

El 70 por ciento de los diagnósticos de cáncer infantil en México se hacen en etapas avanzadas, por lo que la detección oportuna es crucial para mejorar la vida de los pacientes, advirtió Karina Zamarripa Martínez, oncóloga pediatra del Hospital de Alta Especialidad del Bajío.

Esta revelación destaca la importancia crítica de mejorar los procesos de identificación temprana de casos de cáncer infantil. La detección en etapas avanzadas no solo complica el tratamiento, sino que también reduce significativamente las probabilidades de éxito y supervivencia para los niños y niñas afectados.

La educación y concientización sobre la importancia de la atención médica preventiva son fundamentales para revertir esta tendencia y mejorar las oportunidades de supervivencia y calidad de vida de los pequeños pacientes.

Nuevos casos

La experta citó que cada año se presentan 300 mil nuevos casos de cáncer en menores de 18 años a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que en México la cifra asciende a entre 5 mil y 6 mil nuevos casos anualmente, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

Asimismo, contrastó que en países con ingresos altos, el 80 por ciento de los pacientes sobreviven, pero en naciones con ingresos medios y bajos, como México, la vida de los pacientes es de apenas 57 por ciento.

La atención médica especializada y la formación de profesionales de la salud son aspectos clave para mejorar la capacidad de realizar diagnósticos tempranos de cáncer infantil. Debido a este la necesidad de invertir en recursos que agilicen y precisen los procesos diagnósticos, permitiendo así la implementación de tratamientos oportunos que mejoren las perspectivas de recuperación.

La advertencia de la oncóloga pediatra destaca la imperiosa necesidad de un enfoque integral que incluya a la comunidad, los profesionales de la salud y las autoridades, para transformar la realidad del diagnóstico del cáncer infantil en México. La detección oportuna no solo es crucial, sino que representa un paso vital para brindar a los niños afectados las mejores posibilidades de superar esta difícil batalla y vivir vidas plenas.

Síntomas específicos

Entre los cánceres infantiles más frecuentes están las leucemias, un cáncer de la sangre que afecta a los glóbulos blancos, células que se producen en la médula ósea y, cuando se vuelven cancerígenas, crecen y se multiplican sin control. Este tipo de enfermedades produce síntomas específicos de los que los padres deben estar pendientes para un diagnóstico oportuno.

Entre esos signos están dolor de cabeza persistente, fiebre, moretones sin causa, sangrado sin explicación, manchas rojas en la piel, crecimiento o abultamiento de ganglios en las axilas, cansancio, pérdida de apetito y de peso.

Entre los factores de riesgo están la exposición a niveles altos de radiación, determinados síndromes hereditarios como el de Down y el de Li-Fraumeni, enfermedades hereditarias que afectan al sistema inmunológico o tener un hermano o hermana con leucemia

Entre los principales retos de estas enfermedades, es la falta de especialistas, pues existen, dijo, entre 200 y 350 oncólogos pediatras en todo el país, lo que dificulta la atención de estas neoplasias. Aunado a ello hay tratamientos innovadores como la inmunoterapia, pero el problema es que no existe total acceso para todos los pacientes.

La colaboración entre instituciones de salud, organizaciones no gubernamentales y la sociedad en su conjunto es esencial para enfrentar el cáncer infantil en México. La inversión en investigación, la formación de profesionales de la salud especializados y el acceso equitativo a los servicios médicos son pasos cruciales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los niños afectados por esta enfermedad.