• El Laboratorio de Oceanografía de la Universidad de Florida ha detectado 13 millones de toneladas de sargazo extendidas por el océano Atlántico 
  • El problema se vuelve caro con un aproximado de 1 millón y medio de dólares al año por cada kilómetro de litoral 

María Escalante García 

El sargazo se adelantó y en grandes cantidades, el Laboratorio de Oceanografía de la Universidad de Florida ha detectado 13 millones de toneladas de sargazo extendidas por el océano Atlántico, desplazándose hacia el Golfo de México, lo preocupante es que durante los “meses picos”, es decir junio y julio podrían acumularse más de 20 millones de toneladas de dichas algas y 5 por ciento terminaría en las playas del Caribe mexicano. 

Especialistas de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales-Puerto Morelos, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML) de la UNAM, publicaron un estudio en la revista indexada Elsevier en el que se señala que en 2011 se reportaron los primeros arribos masivos de sargazo pelágico (el que flota libre en el mar) en países del Caribe oriental y la costa oeste de África. A mediados de 2014, el fenómeno se repitió en el resto del Caribe (México, Florida y Centroamérica, incluidos). 

Desde entonces ha habido varamientos frecuentes e importantes que han causado afectaciones ecológicas, económicas y de salud en más de 30 naciones. En las costas del Caribe mexicano estas acumulaciones masivas anuales han ocurrido, desde 2018, con una periodicidad y abundancia en incremento. Si bien en un inicio su temporada duraba entre cinco y siete meses, en 2023 se espera que sean nueve, por lo menos. 

“Este año llegó en febrero y seguirá, como mínimo, hasta octubre. Imágenes satelitales revelan que en 2023 el arribo será severo”, asegura Rosa Elisa Rodríguez Martínez, de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales en Puerto Morelos, del ICML. 

En un principio, esta alga se concentraba en el llamado mar de los sargazos, pero en 2011 se formó una nueva zona de distribución denominada gran cinturón de sargazo del Atlántico, que va de África al Golfo de México. Entre los factores responsables del aumento están la contaminación del océano con nutrientes (eutroficación) y cambio climático, que provoca cambios en las corrientes marinas, surgencias y vientos. 

Y es que a lo largo de su recorrido por el Atlántico tropical, este organismo es fertilizado por las sustancias que el humano desecha en el mar mediante aguas residuales sin tratar o por el acarreo de abonos agrícolas a través de los ríos, apunta. 

En el este del Caribe hay más presencia de sargazo, pues es donde topa con tierra tras haber cruzado el Atlántico desde África; de ahí se distribuye hacia las distintas islas, Centroamérica, Sudamérica, el Golfo de México y Florida. 

“Finalmente llega a México, aunque no de forma homogénea, debido a que su distribución está sujeta a las corrientes y dirección del viento, y su acumulación depende de la forma de la costa (es más en las bahías que en las penínsulas). Por ello, no siempre es posible determinar dónde habrá más afectación”, destaca. 

Un costo alto 

En el estudio “Costo de limpieza del sargazo pelágico en México”, los universitarios analizaron datos sobre los gastos de limpieza en tres municipios de Quintana Roo (Puerto Morelos, Solidaridad y Tulum) y cinco hoteles entre Tulum y Cancún, lo que arrojó un aproximado de 1 millón y medio de dólares al año por cada kilómetro de litoral. 

“Es oneroso porque involucra la contención en el mar mediante barreras de entre 300 y 500 dólares. Además se requieren barcos, bandas transportadoras, máquinas en playa, mantenimiento de equipos, camiones transportadores, sitios donde depositar la materia orgánica para evitar contaminar áreas naturales y un número elevado de personal por cada tramo costero”, comenta Rodríguez Martínez. 

Hoy en día, los municipios han mejorado sus estrategias e invertido más recursos en la compra de maquinaria y barreras que contengan las algas que llegan a suelo firme. Pero la especialista indica que “no hay dinero que alcance para limpiar todo. Se han priorizado las áreas donde hay hoteles y desatendido las zonas de importancia ecológica. El arribo de sargazo genera impactos negativos en la ecología, salud y turismo”. 

Un daño importante al ambiente –precisa– se da cuando se forma la llamada “marea marrón”, que como su nombre indica es agua café debido a la descomposición de materia orgánica. Ello implica un deterioro de la calidad del líquido y causa la muerte de pastos marinos y fauna, incluyendo corales y especies de importancia pesquera, como la langosta. 

Además, la disposición inadecuada de esta biomasa en zonas selváticas y áreas sin geomembranas resultaría en la contaminación de los ríos subterráneos, fuentes únicas de agua dulce en Quintana Roo.