• De acuerdo con la ENOE, en julio de este año la población inactiva pero disponible para trabajar fue de 6 millones de personas, esto implica un aumento de casi medio millón 
  • En México quedan pendientes grandes como reincorporar a las personas que están desalentadas para buscar trabajo: OCDE 

María Escalante García  

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en julio de este año la población inactiva pero disponible para trabajar fue de 6 millones de personas, esto implica un aumento de casi medio millón de personas respecto de lo reportado en febrero de 2020, antes del impacto de la pandemia en el país. 

Si bien el mercado laboral en México reporta mejorías, aún no se puede cantar victoria. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) destacó que, aunque nuestro país ha conseguido retornar a niveles de ocupación y de desempleo similares a los observados antes de la pandemia, aún quedan pendientes, el más grande de ellos es reincorporar a las personas que están desalentadas para buscar trabajo. 

“El mercado laboral mexicano todavía tiene que absorber el aumento inicial de la inactividad, que se produjo en todos los países de la OCDE en 2020, cuando la pandemia desalentó la búsqueda activa de empleo. Por ejemplo, las tasas de inactividad en México se mantienen por encima de los niveles anteriores a la crisis en aproximadamente un punto porcentual”, advierte la organización en su informe Perspectivas del Empleo OCDE 2022

La inactividad laboral en el país detalló el organismo, afecta en mayor medida a los adultos mayores, especialmente a los que se ubican en el rango de 65 a 74 años, en buena medida esto se debe a los riesgos que representó la pandemia para la salud. 

“Como los riesgos relacionados con el Covid-19 aumentan con la edad, muchos adultos mayores optaron por dejar de trabajar durante la pandemia. Como consecuencia de esto, la tasa de inactividad para el grupo de edad de 65 a 74 años se ha mantenido casi cuatro puntos porcentuales más alta en el cuarto trimestre de 2021 que en el cuarto trimestre de 2019”, destaca. 

La inactividad laboral es la clasificación que se le da a las personas que quieren trabajar, pero no buscan empleo porque no consideran que lo encontrarán. A este grupo también se le conoce como desalentados, esto es porque han perdido las esperanzas en la búsqueda de oportunidades laborales. 

En México, la población inactiva está representada en las personas que conforman el grupo de “disponibles” de la población no económicamente activa.  

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) los define como “personas de 12 y más años que no trabajaron ni tenían empleo y no buscaron activamente uno, por desaliento o porque piensan que no se los darían por la edad, porque no tienen estudios, etc.; pero estarían dispuestas a aceptar un trabajo si se les ofreciera, sin embargo, no buscan activamente uno”. 

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que el impacto de la pandemia en el mercado laboral se tradujo en una “crisis de inactividad”, fenómeno que se ha observado en la mayoría de los países y lo que representa uno de los desafíos más grandes para las políticas públicas enfocadas en la reactivación. 

Jóvenes los más afectados 

El organismo internacional destacó que, en línea con la mayoría de los países de la OCDE, donde el empleo juvenil aún no se había recuperado de la crisis del covid-19, a inicios de 2022 México vio cómo el empleo de su población joven (15 a 24 años) se deterioraba ligeramente en comparación con los niveles previos a la crisis.  

Explicó que, en México, la contratación de jóvenes tras la pandemia del covid-19 no se explica por el incremento desproporcionado de contratos temporales; de hecho, la proporción de jóvenes con contratos temporales fue probablemente la misma en el cuarto de 2021 y en el cuarto trimestre de 2019, lo que le resta peso a la preocupación de que las empresas han recurrido a contratos de trabajo a corto plazo para reducir la incertidumbre financiera debida a la crisis.  

La OCDE precisó que esta recuperación tan lenta del empleo juvenil en México se relaciona en gran medida con un alza de los inactivos, que aumentaron en 0.4 puntos porcentuales, y también con una pequeña baja en la proporción de demandantes de empleo entre los jóvenes, de 0.2 puntos porcentuales.