Andrés Suárez Ramírez

A las medidas adoptadas por organismos como UEFA de trasladar de a San Petersburgo a París la final de la Liga de Campeones, o de clubes de deshacerse de sus patrocinadores rusos, se han sumado las unánimes muestras de apoyo de clubes, jugadores y aficionados al pueblo ucraniano antes, durante y después de los partidos, en un claro “No a la Guerra”.

A esto se ha sumado la decisión que la FIFA ha anunciado, una serie de severas medidas contra Rusia, en cuyo suelo no se disputará competencia internacional alguna, queda vetada su bandera y su himno y su selección sólo podrá jugar con el nombre ‘Unión de Fútbol de Rusia (RFU)’ por la invasión de Ucrania.

Así lo ha acordado el Bureau del Consejo de la FIFA, que ha adoptado “las primeras medidas con respecto a la guerra en Ucrania”.

La FIFA, además, “hace un nuevo llamamiento para que se restablezca urgentemente la paz y para que se inicie inmediatamente un diálogo constructivo. La FIFA se mantiene en estrecho contacto con la Asociación de Fútbol de Ucrania y con los miembros de la comunidad futbolística ucraniana que han solicitado apoyo para abandonar el país mientras persista el actual conflicto”.

La FIFA añade que “continuará su diálogo en curso con el COI, la UEFA y otras organizaciones deportivas para determinar cualquier medida o sanción adicional, incluida una posible exclusión de las competiciones, que deberá aplicarse en un futuro próximo si la situación no mejora rápidamente. El Bureau del Consejo de la FIFA permanece a la espera para tomar cualquiera de estas decisiones”.