· Mientras AMLO presume que disminuyó la violencia en el país, los datos contrastan drásticamente con los proporcionados por la organización Causa en Común
· Solo en el primer semestre de 2024 se perpetraron 2 mil 185 crímenes de violencia extrema en México
María Escalante García
En un reciente pronunciamiento, el presidente Andrés Manuel López Obrador destacó que durante su sexenio no se cometieron actos de tortura, masacres o desapariciones, presentando este logro como un sello distintivo de su administración. Sin embargo, este mensaje optimista contrasta drásticamente con los datos proporcionados por la organización Causa en Común, los cuales revelan una realidad más sombría en el país.
De acuerdo con el informe de Causa en Común, solo en el primer semestre de 2024 se perpetraron 2 mil 185 crímenes de violencia extrema en México. Este tipo de violencia, que incluye actos brutales como tortura, mutilaciones, masacres y homicidios múltiples, refleja un fenómeno de descomposición social que no ha sido erradicado durante la actual administración, a pesar de las repetidas promesas de pacificación.
López Obrador ha defendido en numerosas ocasiones su política de seguridad, fundamentada en el lema «abrazos, no balazos», donde se privilegia el enfoque social por encima de las confrontaciones militares y policiales. Sin embargo, los críticos señalan que la violencia en muchas regiones del país ha escalado, con el crimen organizado fortaleciéndose y ejerciendo control en zonas estratégicas. Las cifras del informe de Causa en Común apuntan precisamente a este aumento en la brutalidad de los crímenes, sugiriendo que lejos de haberse erradicado, los actos de violencia extrema se han sofisticado y multiplicado.
La cifra de 2 mil 185 crímenes de extrema violencia es alarmante, ya que abarca casos de violencia que, según el informe, son cometidos con «una crueldad intencionada para causar terror». Este fenómeno es particularmente grave en estados como Guanajuato, Jalisco y Michoacán, donde el conflicto entre cárteles ha derivado en una guerra abierta que involucra ejecuciones públicas, quema de vehículos y el control de rutas estratégicas para el tráfico de drogas y armas.
Este contraste entre el discurso presidencial y la realidad expuesta por las organizaciones civiles pone en cuestión la efectividad de las políticas de seguridad implementadas en el sexenio de López Obrador. Si bien el presidente insiste en que su gobierno no ha promovido la violencia ni ha permitido prácticas de represión, las cifras sobre violencia extrema en el país muestran una persistencia preocupante de estos actos.
La violencia extrema no solo destruye vidas, sino que también tiene un efecto devastador en el tejido social y económico de las comunidades afectadas. Cada crimen de este tipo deja una marca indeleble en la sociedad, y su constante incremento desafía la narrativa oficial de un México más pacífico.
Con el final del sexenio de López Obrador acercándose, la cuestión de la violencia y la inseguridad seguirá siendo un tema clave para los próximos candidatos presidenciales. Las cifras reveladas por Causa en Común serán un recordatorio constante de los desafíos que aún enfrentan las instituciones mexicanas en materia de seguridad y justicia.
En conclusión, mientras el presidente López Obrador defiende su legado en temas de derechos humanos y pacificación, la realidad que enfrenta México en términos de violencia extrema revela una crisis no resuelta, cuya magnitud sigue desafiando las políticas implementadas hasta ahora. El informe de Causa en Común es un llamado urgente a reconocer y enfrentar esta problemática, más allá de los discursos y las promesas de cambio.
Atrocidades
De acuerdo con notas periodísticas de diversos medios de comunicación, los tipos de atrocidades que más se cometieron durante ese periodo fueron 507 casos de tortura 507, mutilación, descuartizamiento y destrucción de cadáveres 290 casos, asesinato de mujeres con crueldad extrema 270 casos, 187 casos.
En su último informe de TResearch presentado el 31 de agosto, llamado La Guerra en números, se indica que de 2019 a 2024, se han perpetrado 196 mil 287 homicidios en México, según cifras del Inegi y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).













