- El porcentaje de personas en situación de pobreza creció entre 2018 y 2020, al pasar de 41.9% a 43.9%, de acuerdo a informe del Coneval
- El rezago educativo también creció de 19% en 2018 a 19.2% en 2020
María Escalante García
A nivel nacional, el porcentaje de personas en situación de pobreza creció entre 2018 y 2020, al pasar de 41.9% a 43.9%, según un informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En esos dos años, otros 3.8 millones de personas se ubicaron en situación de pobreza, expuso José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, al presentar el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2022.
En 2018, 51.9 millones de personas vivían en pobreza y para 2020 la cifra subió a 55.7 millones de personas. La población en situación de pobreza extrema fue la que aumentó en mayor medida, al pasar de 7% (8.7 millones de personas) en 2018 a 8.5% (10.8 millones de personas) en 2020.
Desde 2008, la carencia por acceso a la seguridad social ha sido la más frecuente entre la población mexicana, ya que una mayor proporción de la población la padece. Sin embargo, disminuyó ligeramente entre 2018 y 2020, al pasar de 53.5% a 52%.
Pero la carencia por acceso a los servicios de salud aumentó en el mismo lapso, al registrar a 16.2% de la población en 2018 con esa falta y 28.2% en 2020.
El rezago educativo también creció de 19% en 2018 a 19.2% en 2020.
Inflación, el factor
Debido a la inflación, en enero de este año el Coneval ajustó al alza en 11.05 por ciento el valor monetario mensual de la canasta alimentaria de la Línea de pobreza extrema por ingreso para lugares de residencia urbanos a 2 mil 143.72 pesos, desde mil 930.38 el año pasado. En tanto, el valor monetario diario lo ubicó en enero de este año en 71.46 pesos.
Por su parte, el valor monetario mensual de la canasta alimentaria por persona en la línea de pobreza extrema por ingresos rurales para lugares de residencia rurales subió 11.01 por ciento, a mil 644.23 pesos en el primer mes de este año, desde mil 481.10 pesos en el mismo mes del año pasado. El valor monetario diario quedó el mes pasado en 54.81 pesos.
En enero de 2023 la línea de pobreza por ingreso para la canasta alimentaria y no alimentaria en lugares de residencia urbanos se incrementó 8.03 por ciento a 4 mil 275.97 pesos, desde 3 mil 958 pesos en enero de 2022.
Por su parte, la línea de pobreza por ingresos para lugares de residencia rurales se ajustó al alza en 9.3 por ciento a 3 mil 74.51 pesos, que es la canasta alimentaria más no alimentaria, desde 2 mil 812.34.
¿Programas sociales?
Entre 2018 y 2020, el porcentaje de beneficiarios de programas sociales federales pasó de 29.9% a 30.3% de la población, aunque en el caso de las personas con menores ingresos económicos el número bajó 7.6%, mientras que para aquellos con mayores recursos aumentó 4%, de acuerdo con el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2022, presentado por el Coneval.
Aunque las personas con mayor acceso a programas sociales se encuentran entre los deciles I y IV —que son quienes cuentan con menores ingresos—, para 2020, en todos estos casos el porcentaje de beneficiarios bajó: para el primer decil, la diferencia fue del 7.6%, para el segundo fue de 4.5%, para el tercero fue de 2.3% y para aquellos que se ubicaron en el cuarto fue de 0.7%.
En cuanto a la progresividad de los programas —lo que se refiere a que sus principales receptores sean de los sectores con ingresos menores—, el Coneval encontró que en 2018 el programa más progresivo fue Prospera, mientras para 2020 fue el de Producción para el Bienestar, cuyos beneficiarios son pequeños y medianos productores de granos, seguido de las Becas de Educación Básica Benito Juárez.
El Coneval recomendó al gobierno federal implementar acciones para fortalecer la política de atención integral y progresiva, basada en “un mapa o ruta de acción que permita definir, articular o implementar estrategias preventivas y de mitigación que sean pertinentes de acuerdo con las características y necesidades de las personas, reconociendo a su vez los diferentes grados de vulnerabilidad que enfrentan grupos específicos de la población”.
El consejo destacó que el gobierno federal tiene una oferta amplia de programas y acciones de desarrollo social, “que es dinámica y responde a las necesidades y problemáticas públicas presentes en la población”.














