- Más de 2.5 millones de personas han huido de Ucrania y otros 2 millones han sido expulsados de sus hogares
- ONU ha planificado sus necesidades humanitarias partiendo del supuesto de que unos 4 millones de refugiados ucranianos buscarían seguridad en el extranjero
María Escalante García
De acuerdo a información de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 2.5 millones de personas han huido de Ucrania y otros 2 millones han sido expulsados de sus hogares dentro del país desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero.
Las Naciones Unidas han estado planificando sus necesidades humanitarias partiendo del supuesto de que unos 4 millones de refugiados ucranianos buscarían seguridad en el extranjero. Sin embargo, con unas 200 mil personas que han cruzado las fronteras a los países vecinos en las últimas 24 horas, un responsable de la ONU encargado de los refugiados dijo que tal vez tengan que revisar esa cifra al alza.
“No sería una sorpresa que se revise al alza”, dijo Matthew Saltmarsh, portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) cerca de la frontera con Polonia.
ACNUR tiene personal que ayuda dentro de Ucrania, pero no en las zonas donde las hostilidades son más intensas, como Mariúpol (sureste) o Járkov (noreste), cuyo acceso está muy restringido debido a las actividades militares en curso y el aumento de las minas antipersonales, lo que hace que cada día aumenten las necesidades humanitarias.
Matthew Saltmarsh, sostuvo que se está negociando ese acceso con las partes del conflicto para que la ayuda pueda ser entregada de manera segura, tanto para el personal humanitario, como para los beneficiarios.
Estamos comprometidos en quedarnos y suministrar la ayuda cuando y donde las condiciones se seguridad lo permitan”, comentó el portavoz, tras precisar que ACNUR ha aumentado considerablemente su capacidad en el centro y oeste de Ucrania.
Esa última región es considerada por el momento como la más segura y hacia ella se dirigen a diario decenas de miles de ucranianos que huyen de los combates.
Entre los principales programas que está poniendo en pie ACNUR figura el de entrega de efectivo a los desplazados internos y refugiados, lo que por un periodo inicial les permitiría cubrir sus necesidades básicas, sobre todo ahora que las tiendas abiertas todavía en Ucrania piden pagos en efectivo.
Para ello, Saltmarsh indicó que se pondrán a funcionar seis centros en la ciudad de Leópolis para registrar a los beneficiarios de ese programa, que también se implementará en breve en Polonia, donde hay 1,4 millones de refugiados procedentes de Ucrania.
“Nunca antes hemos puesto en marcha tan rápido un programa de entrega de efectivo”, comentó el portavoz. La cantidad de esta subvención será equivalente a la que entrega el sistema de asistencia social polaco y será por una vez, ya que esta entidad tomará el relevo.
En vista de la velocidad del éxodo de Ucrania, Saltmarsh dijo que es muy probable que se revise al alza el peor escenario que esbozó el ACNUR al inicio de la guerra y que planteaba la posibilidad de que hubiese hasta 4 millones de refugiados.
Acorde con ello también se revisaría la petición internacional de fondos para sostener esta gran operación humanitaria.
Las evaluaciones de las principales organizaciones humanitarias indican que 12.6 millones de personas en Ucrania han sido directamente afectadas por la invasión y la ofensiva militar de Rusia.
Países que han recibido refugiados
De acuerdo con cifras de ACNUR y Statista, Polonia es el país que más refugiados de Ucrania ha recibido con una cifra oficial de 649.903 personas, aunque se habla de más de un millón de refugiados, pues muchos de ellos tienen doble ciudadanía y no entran a Polonia con pasaporte ucraniano, por eso las diferencias en las cifras.
Le sigue Hungría con 144.738; Moldavia, que ha recibido 103.254; Eslovaquia con 90.329; Rumanía que ha recibido hasta ahora 57.152 refugiados; Rusia ha recibido 53.300 personas que han llegado porque tienen familiares allí o doble ciudadanía; le sigue Belarús con 374 y otros 110.876 han partido hacia otros países de la UE.