• Tuvo un repunte de 56.3 %, su aportación a la economía nacional se estima en 22.7 % del PIB
  • La tasa de desempleo es más aguda para los hombres con el 3.8 % , mientras que las mujeres ascendió al 3.2 %

María Escalante García

El trabajo informal es uno de los problemas más graves que enfrenta en la actualidad el país, dejando para el mes de agosto un repunte del 56.3% lo que significó un aumento en relación al mes anterior con un 55.9%. El índice de desempleo se conservó similar al mes de julio con un 3.6% de la Población Económicamente Activa (PEA) que busca empleo sin conseguirlo, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La tasa de informalidad además de incluir el componente que labora en micronegocios no registrados o sector informal, también contempla otras modalidades como los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a trabajadores que laboran sin la protección de la seguridad social y cuyos servicios son utilizados por unidades económicas registradas.

Aunado a esto permanece la simulación en las relaciones laborales que afectan la generación de empleo formal. Alrededor de una cuarta parte de la actividad económica del país está compuesta por la informal, según la Medición de la Economía Informal realizada por el Inegi, en 2017 la participación de este tipo de economía en el Producto Interno Bruto (PIB) fue de 22.7% por ciento.

Incrementa informalidad laboral

La tasa de ocupación en el sector informal es decir personas que trabajan en “changarritos”, tianguis, puestos de comida y diversos oficios, representó el 27.58% de la población ocupada en el país, su nivel más alto en los últimos cuatro meses.

En el tema fiscal, las personas que trabajan o inician proyectos dentro de la economía informal restringen la recaudación de ingresos por parte del gobierno, esto lleva a una disminución del gasto público, y que por supuesto afecta en la realización de programas y proyectos de carácter social. En lo que concierne a la cuestión laboral la Organización Internacional de Trabajo (OIT), señala que esto conlleva a escasos o nulos salarios, así como condiciones de trabajo inapropiadas e inseguras.

En la informalidad laboral el comercio resalta con un 38.3%, seguido de la construcción con un 27.8% y por último la industria manufacturera con un 13.2%.

Alberto Ramos, especialista en economía para Latinoamérica de Goldman Sachs, enfatizó que la creación de empleo formal ha continuado desacelerándose, ya que, según datos del IMSS, el empleo formal creció 1.79 por ciento anual en agosto, por debajo del 2.19 por ciento registrado en julio, en este sentido la creación formal de empleo registrada en agosto fue la más baja en 9 años.

“Aunque el contexto del mercado laboral aún es concreto, la fuerte desaceleración económica y la moderación en la generación de empleos desde el segundo trimestre de 2018 son tendencias que deben monitorearse de cerca debido a que están deteriorando lo que hasta ahora ha sido uno de los macrofundamentos más fuertes de México”, señaló el especialista.

Pero el trabajo informal no es exclusivo del ambulante o los negocios sin registro; de igual forma se da y es utilizado por los gobiernos tanto locales como federal, las empresas legalmente constituidas y las instituciones públicas de México.

De acuerdo a cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, así como el Inegi e IMSS, señalaron que las referidas entidades mantienen en la informalidad laboral a más de 7.5 millones de trabajadores, de estos la mayoría sin contrato, sin servicios de seguridad social ante el IMSS o ISSSTE, sin aguinaldo y sin ahorro o fondo de pensión.

Índices de desempleo

La tasa de desempleo fue más aguda para la población masculina, el 3.8% de los hombres económicamente activos no tienen trabajo mientras que para las mujeres la cifra ascendió a 3.2% del total.

La subocupación, -contempla a todos los trabajadores que aun teniendo un trabajo están en busca de otro para cumplir sus necesidades económicas y temporales-, registró una caída de 0.3 puntos porcentuales pasando de representar al 7.6% de los ocupados al 7.3 por ciento.

El 41.7% de los empleados en el país se concentran en el sector de servicios, siendo este el que más da trabajo a los mexicanos. El resto de los ocupados se divide entre el comercio con 19.2%, en la industria manufacturera 16.8%, el sector agropecuario 13.3%, industria constructora 7.8% y en el resto de las actividades económicas con 1.2 por ciento. La tasa de desempleo en México cerró para 2018 en 3.3% de la PEA, dato análogo al del final de 2017, situándose en las 1.82 millones de personas desocupadas.

El estado de Tabasco se mantiene como la entidad con mayor nivel de desempleo a la baja en 6.9 por ciento, Coahuila se elevó a 5.2 por ciento y le sigue Sonora con 5.1 por ciento.

Resulta necesario y de solución inmediata que en el país se adopten estrategias para permitir la creación de empleos formales, establecer incentivos para formalizar a todas aquellas empresas y negocios que tengan las condiciones necesarias para una afiliación efectiva y creación de iniciativas que beneficien a los trabajadores en materia de seguridad social para poder garantizar su estabilidad económica y la de sus familias.

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