- Tras destitución, hace mutis ex consejera del IEEH
Fragon
Para este 10 de febrero se finiquitará el periodo de precampañas para los aspirantes a gobernar Hidalgo. El entorno ha despertado –clásico en este ambiente electoral- un universo de adivinanzas políticas respecto a quién será el próximo gobernador de Hidalgo o gobernadora.
Algunas encuestas reseñan como puntero al aspirante Julio Menchaca. Aparentemente, el pachuqueño y aun senador, mantuvo su calidad de favorito en pos de la jornada electoral del próximo 5 de junio.
Hipotéticamente esta primera etapa tiene la finalidad de que los abanderados partidistas convenzan a sus propias estructuras partidistas y de paso la tan famosa “operación cicatriz” entre su misma grey dado que –en el caso de Morena- más de cuarenta y tantos apuntados se quedaron en la orilla.
En Hidalgo se dieron precandidaturas únicas. Las precampañas se convirtieron en legítimas pasarelas para que los aspirantes se encontraran con sus bases partidistas alrededor del territorio estatal, léase los 84 municipios que integran la entidad hidalguense.
En esta etapa del proceso, los aspirantes aún no pueden dirigirse a la población en general. Tampoco hablar de sus propuestas de gobierno. Lo que hace desangelados los eventos.
Paulatinamente, las encuestadoras “patito” se han quedado en la orilla. Resaltan otras con vestimenta de seriedad. Ejemplifico a Massive Caller. La semana pasada, citó que la alianza Morena-PT-PVEM-Nueva Alianza mantiene una intención de voto de 42.5%. En tanto, en segundo lugar, se encuentra la coalición PRI-PRD-PAN con una preferencia de 34.8%.
En un lejano tercer sitio se ubica Movimiento Ciudadano con 3.1% de intención. Empero, acapara la atención del porcentaje de las y los indecisos ciudadanos: agrupa el 15% de las respuestas.
Y así, el hervor de las encuestas. Es de precisar que el escenario de emisión del voto está distante. Resulta precoz hablar de tendencias irreversibles cuando faltan varias etapas preliminares. Entre ellas, la etapa en donde los candidatos hablarán directamente con la ciudadanía. Aquí, la competencia involucrará un ejercicio de contraste: ofertas políticas, trayectorias y el trabajo de los contendientes en turno.
Tampoco se puede soslayar la fase más temible y peligrosa: las campañas negras. Ese golpeteo interno y más externo. El fuego amigo lucirá en su máximo esplendor. Vaya, la lucha del poder con su dosis de éxtasis. Amén de que, en Hidalgo no se exenta de este tipo de escenarios cuando de elecciones se trata.
ANTE inconsistencias-irregularidades del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del proceso electoral local 2019-2020, desarrollado por Megaweb (Diseño de Software, Mantenimiento y Renta de Equipos de Cómputos S.A. de C.V.), y que no acreditó los lineamientos del Instituto Nacional Electoral (INE) y se reemplazó por la herramienta “Preliminares Hidalgo 2020”, bastó para que fuera destituida la otrora consejera presidenta, Guillermina Vázquez Benítez, así como al consejero electoral, Francisco Martínez Ballesteros, ambos del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH). Solitaria en manejo de imagen, doña Guillermina hizo mutis en sus ínfimas redes sociales… Continuará.
















