Salvador García Juárez*

. Gran elector y coordinador de campaña

. Encuestas no escrutables

Estamos en plena efervescencia política escasamente a un año y un mes para la elección presidencial y, Andrés Manuel López Obrador determinó definir el rostro de la corcholata ganadora que habrá de abanderar a Morena en las elecciones presidenciales de 2024, apenas concluyan las elecciones de gobernador en los estados de México y Coahuila el 4 de junio.

Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de Gobierno capitalino y Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores, encabezan las preferencias al interior de Morena. Adán Augusto López, secretario de Gobernación figura en una tercera o cuarta posición muy distante de estos, lo que podría augurar una cerrada competencia entre solo dos competidores.

Para el inquilino de Palacio Nacional, hay dos preocupaciones que le quitan el sueño: la elección del mejor candidato fiel a sus valores y enseñanzas que dé continuidad a la llamada Cuarta Transformación y, a su vez que el proceso sucesorio garantice la unidad de sus corcholatas. Para el líder máximo del partido en el poder, es imperante que los competidores derrotados muestren disciplina y resignación ante el resultado. Pero para dos candidatos como Sheinbaum o Ebrard, el triunfo es lógico y la derrota es impensable.

Por esto, López Obrador -que se ha radicalizado y confía en su poder y control cada vez más absoluto- asumirá personalmente la responsabilidad del proceso de elección de su candidat@. ¿Qué podría salir mal?

¡El huracán perfecto!, se está gestando en el partido guinda empezando por el impresentable método de elección de encuestas, mediante el cual el líder máximo pretende dar legitimidad al proceso de elección de su corcholata. Mario Delgado, presidente de Morena, a cuatro años de su ejercicio, nuncaha dado a conocer la metodología utilizada en las encuestas. Tampoco ha aportado prueba alguna de los resultados. En otras palabras:las encuestas presidenciales de Morena corren el riego como todas las anteriores de no ser escrutables.

Obrador, acaba de pasar su primera prueba: en Palacio Nacional en reunión a puerta cerrada con Ricardo Monreal Ávila, líder de los senadores de Morena, tan solo diez minutos le bastaron para regresar al “hijo rebelde” al redil, quien hasta hace un par de semanas afirmaba de manera contundente que aspiraba a la presidencia de la República y su decisión era inalterable.

Llama la atención que Monreal, a término de la reunión con López Obrador, salió para declarar “que nunca va a traicionar al presidente” (y que) “prefiere no ser nada”.  ¡Zaaaaaaz! Así, como en la película de Super Mario Bross -popular personaje de caricatura- el político zacatecano se empequeñeció, al tocar una de las cajitas mágicas que AMLO le dio a elegir.

Todo indica que después de esa reunión a puerta cerrada con el presidente, Monreal va con paso seguro como candidato a la jefatura de Gobierno en la Ciudad de México por Morena, o a ocupar el siguiente cargo importante en la administración “Amlover” -, siempre y cuando no vuelva a enemistarse con “ya sabes quién”-, lo que le permitiría mantenerse vivo en el juego de sucesión presidencial después de 2024.

Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de gobierno es la funcionaria donde el corazón de Andrés Manuel López Obrador se ve claramente volcado a su favor, enviándole el presidente mensajes favorables un día sí y otro también, mostrándola como su corcholata favorita. Sheinbaum utiliza su privilegiada posición como jefa de Gobierno y como favorita de AMLO, mediante bardas, publicidad con su imagen en todo país, contratación de conciertos, conferencias en los estados sobre el” éxito” de su administración, etcétera.

A ello se suma el apoyo de cargada de la 4T: José Ramiro, hermano del presidente quien se le ha visto en eventos acompañando a Claudia; Jesús Ramírez Cuevas, vocero presidencial, quien no oculta ni tantito su preferencia por la Jefa de Gobierno en redes sociales; así como el descarado apoyo de gobernadores de Morena, en donde 11 de 22 operan a favor de Sheinbaum, organizando eventos en sus estados, publicidad, acarreados, operadores de campo y recursos ilimitados, entre otros -todo con cargo al erario- lo que deja ver claramente que no hay piso parejo.

Sheinbaum Pardo, se presenta como la calca de AMLO. Una mala copia que repite todo lo que dice el presidente, pero sin la chispa de su mentor y, en donde sus discursos suenan a simples peroratas que difícilmente llegan a su auditorio. Además, es apoyada en sus aspiraciones presidenciales por el ala radical de Morena.

Por su parte Adán Augusto López Hernández, secretario de Gobernación, considerado la mano derecha del presidente Andrés Manuel López Obrador. ​Adán lo mismo opera con gobernadores, senadores y diputados, que con presidentes municipales.

Adán Augusto, como secretario de Gobernación, si bien es cierto es candidato natural a la presidencia, es por demás evidente su millonaria campaña de promoción personal como se apreció en el evento que encabezó el presidente López Obrador en Puebla, en el que se repartió todo tipo de propaganda con la leyenda #AhoraEsAdan; o como en el caso de Baja California, entregando tarjetas con dinero conocidas como “ilumina tu día “visitando diversos municipios y utilizando todo el aparato de gobierno.

Adán Augusto personaje responsable de la política interior, muestra su faceta de villano, quien lejos de mostrarse como político de altura y puente de diálogo con la oposición, se ha evidenciado como un político digno de un sutil tacto de cadenero de bar o saca borrachos de cantina. Así se ha manifestado lo mismo con representantes de la oposición, que con madres buscadoras de hijos desaparecidos, o que con los senadores de su partido obligándolos a aprobar Fast Track las 20 iniciativas del presidente, e influir para desaparecer al INAI.

¡Marcelo va con todo! Con la renuncia de Martha Delgado, Subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la cancillería y su incorporación al equipo de campaña de Marcelo Ebrard y, posteriormente, la de Bernardo Aguilar, director general para Europa, es evidente que el canciller va con todo, apuntalándose como uno de los dos favoritos de morena en la contienda presidencial, con mayores posibilidades de triunfo.

Ebrard como pocos, es un político con visión de estadista. Por ello es importante resaltar el importante trabajo que el canciller está realizando tan solo en materia de inversión extranjera: la negociación e instalación del gigantesco parque industrial automotriz de Tesla en México, en Nuevo León, con una inversión de 4,500 a 5,000 millones de dólares y que permitirá la creación de hasta 10,000 empleos bien remunerados. Otro importante proyecto es el desarrollo de un convoy de misiones al exterior, como parte de un esfuerzo coordinado entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y de más de 300 presidentes municipales de distintas ideologías políticas. El objetivo es encaminado a apoyar a los municipios en sus tareas de promoción económica y de atracción de inversiones en los corredores de California, Asia-Pacífico, así como una gira en el corredor europeo.

Marcelo es un político carismático y líder nato, acostumbrado a dirimir cualquier conflicto. Ebrard Casaubon es un hábil negociador, conciliador y concertador de intereses: con el expresidente Donald Trump, evitó que se nos impusieran aranceles, con las graves consecuencias que esto hubiera significado para la economía del país.

En la administración del presidente López Obrador se le considera como “el bombero de la nación”, acostumbrado a sacar las castañas del fuego del presidente. Dicho de la manera más coloquial: cada que AMLO se mete en un nuevo embrollo, Marcelo es el encargado de entrar a su rescate. Además, conjunta un equipo hábil y capaz.

¿Encuestas o AMLO? ¿Quién será el gran elector?

López Obrador como buen pícher, con la misma facilidad con la que ponchó al bat al imbatible Monreal, ahora pretenderá imponer a sus favoritos: plan A, Claudia Sheinbaum Pardo, o plan B, Adán Augusto López, por medio de “encuestas a modo”. Es decir: López Obrador será el gran elector, y podría convertirse hasta en el promotor y coordinador de campaña de su candidat@.

Ebrard desde diciembre 2022 planteo a la dirigencia de Morena una propuesta de reglas del juego y nunca ha recibió respuesta. Por lo tanto, el presidente no puede exigir lealtad de sus corcholatas cuando existen serias dudas que los dados están cargados. O se eliminan las dudas de que el presidente mantiene las manos metidas en el proceso, o “el carnal” va a desconocer el resultado.

Marcelo podría no solo dividir internamente a morena; convertirse en un poderoso imán para la oposición y finalmente convencer a mucho indecisos, lo que terminaría por modificar la balanza en las simpatías que hoy están presentes con AMLO y su partido. Mientras tanto todo esto se da frente a una oposición débil, dividida y sin una figura representativa. Si no, al tiempo.

* Presidente del Consejo Nacional de Defensa a la Ciudadanía A.C.