José Cruz Delgado

Morelia, Mich.- Mientras en distintos puntos del país se registran manifestaciones por el aumento de casos de violencia contra la mujer, en los datos oficiales correspondientes al estado de Michoacán existe un contraste importante entre el número de homicidios, ya sea dolosos o culposos, en los que la víctima es una mujer y se cuentan por cientos, mientras que hasta la fecha solamente tres hechos han sido tipificados como feminicidios.

El documento “Información sobre violencia contra las mujeres”, emitido por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y con corte al mes de junio, revela que hasta la mitad del año únicamente tres hechos de violencia fueron tipificados como “feminicidio” en Michoacán. En contraste, el estado sumó 68 casos de homicidios dolosos en el que la víctima era mujer.

La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) señala que, de acuerdo con el Código Penal Federal, la tipificación de feminicidio se da cuando alguien “prive de la vida a una mujer por razones de género”, y entre las circunstancias para identificar los casos se enumeran que la víctima presente signos de violencia, así como “lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes”, que existan antecedentes de violencia de cualquier tipo de parte del presunto culpable, que exista una relación sentimental o de confianza entre la víctima y el presunto responsable y que el cuerpo de la mujer haya sido exhibido en un lugar público.

Por otra parte, el homicidio doloso es considerado un subtipo de este crimen en el cual el presunto responsable buscó de manera intencionada la muerte de la víctima. Es decir que Michoacán suma 68 casos donde fue asesinada una mujer de manera intencionada pero no se contó con los elementos suficientes para considerarlo un “feminicidio”.

En contraste, como ya se mencionó, solamente tres casos recibieron esta tipificación. Adicionalmente, otro de los puntos destacables del informe es el que se refiere al homicidio culposo en el que la presunta víctima era mujer.

También conocido como “homicidio negligente”, este es un hecho en el que se considera que el presunto culpable no buscó de forma intencionada la muerte de la víctima. Con 101 casos, Michoacán se posicionó en segundo puesto nacional en este rubro, después de Guanajuato, que tiene 213 casos, y antes de Jalisco, que reporta 91 registros.

De los tres casos que sí fueron tipificados como “feminicidios”, dos corresponden a Morelia, que sigue posicionado dentro de las 100 ciudades más afectadas por este delito, además de que se han disparado otros indicadores de violencia contra la mujer como son los casos de violación que, si bien no se precisa cuántos corresponden a la población femenina, suma 60 casos hasta el corte de junio, después de que se rompió la marca histórica de la ciudad en mayo con 16 casos en un solo mes.

Las mencionadas manifestaciones en distintos puntos de la República surgen por el repunte de algunos datos de violencia contra la mujer, así como de algunos casos mediáticos de presuntas violaciones cometidas por policías de la Ciudad de México, punto donde precisamente las movilizaciones se tornaron más violentas y dejaron un registro de numerosos daños a infraestructura urbana y agresiones a comunicadores y terceras personas.

Cuestionado sobre las manifestaciones en contra de los anteriores hechos, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, consideró que algunos de estos comentarios pueden basarse en lo que se apreció como un “abuso” o “exceso” durante las marchas, pero también subrayó que debe reconocerse el papel de las mujeres que suelen ser las primeras respondientes en algunos fenómenos sociales donde se requiere apoyo.

Hay quien está manifestando en contra de las mujeres por algún abuso, por algún exceso, por alguna cuestión de descalificación; nosotros estamos buscando reconocerlas, valorarlas y sobre todo admirar el aporte humanitario, puedo decir que los casos que a mí me han tocado en emergencias, en circunstancias de adversidad del estado, las primeras que aparecen son las mujeres, son las dadoras de vida”, expresó.

No obstante que también matizó que “siempre en las manifestaciones y en las diferentes maneras de expresarse, por defender los derechos de unas personas se violan los derechos de otras y por eso surgen esas expresiones de inconformidad. Es cierto que las mujeres tienen derecho de manifestarse, como en su momento lo tendrán los otros grupos que quieran manifestarse, pero no tienen derecho a violar los derechos de las demás personas”.

Finalmente, cuestionado sobre una estadística de los casos de violencia que la Arquidiócesis de Morelia atiende mediante sus centros de escucha, respondió que aproximadamente 80 por ciento corresponden a problemas de violencia intrafamiliar, de los que entre 18 y 20 por ciento están dirigidos a mujeres, mientras que un 10 o 15 por ciento del global pueden ser hechos “más drásticos” o relacionados al crimen organizado.

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