Luis Mena Pantoja
Fue a finales de la década de los 50 cuando surgieron grupos como Los Teen Tops, Los Rebeldes del Rock, Los Locos del Ritmo y Los Hooligans, quienes adaptaban al español canciones del rock and roll estadounidense de Elvis Presley, Chuck Berry, y Bill Haley, entre otros intérpretes.
En muy poco tiempo, ya iniciada la década de los 60, el rock se convirtió en un fenómeno juvenil en la capital, donde los bailes en lugares como el Salón Los Ángeles o el Frontón México reunían multitudes, y es entonces cuando comenzó a surgir el rock mexicano con identidad propia, con letras en español y un estilo adecuado a la identidad nacional.
Es a finales de los 60 y principios de los 70 cuando la contracultura influye poderosamente al rock chilango. Un momento decisivo fue el Festival de Avándaro, conocido como el “Woodstock mexicano”, que los días 11 y 12 de septiembre de 1971 reunió a miles de jóvenes y marcó la consolidación de este movimiento.
Sin embargo, a partir de este suceso se generó una fuerte censura gubernamental, y el rock en la capital del país quedó relegado a espacios marginales conocidos como hoyos fonky.
Desde entonces la Ciudad de México ha sido territorio fértil para la expresión contracultural, la crítica social y la organización de movimientos juveniles que encontraron en el rock un lenguaje propio. Fue aquí donde nacieron o se consolidaron agrupaciones relevantes como Fobia, Caifanes, El Tri, Mototov, Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, Café Tacvba, Zoé, y muchas otras, que forman parte de la cultura popular de varias generaciones.
Además, el rock ha sido una potente herramienta de denuncia, resistencia y reflexión, frente a fenómenos como la desigualdad, la violencia y la marginación.
En reconocimiento a toda esta historia, la diputada Elizabeth Mateos Hernández (MORENA) presentará en breve una iniciativa en el Congreso capitalino para declarar oficialmente el día 11 de septiembre de cada año como el Día del Rock en la Ciudad de México, a fin de revalorar el impacto cultural, artístico y social que ha tenido el rock como género musical en la historia moderna de la ciudad y el país.