· México registró una pérdida de 8 mil 104 empleos formales, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social
· La caída, aunque moderada en términos porcentuales, refleja la fragilidad que aún enfrenta el empleo formal en el país
María Escalante García
En enero pasado, México registró una pérdida de 8 mil 104 empleos formales, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que dejó el total de puestos afiliados en 22.50 millones. Si bien el inicio de año suele presentar ajustes estacionales derivados del cierre de contratos temporales de diciembre, el dato no deja de encender focos amarillos sobre el dinamismo del mercado laboral y el ritmo de la economía nacional.
La caída, aunque moderada en términos porcentuales, refleja la fragilidad que aún enfrenta el empleo formal en el país. Cada puesto afiliado al IMSS no solo representa una fuente de ingresos para una familia, sino también acceso a servicios de salud, prestaciones y seguridad social. Por ello, cualquier retroceso impacta directamente en la estabilidad de miles de hogares.
Especialistas han señalado que enero tradicionalmente presenta bajas por la conclusión de contratos eventuales vinculados al comercio y los servicios durante la temporada decembrina. Sin embargo, el comportamiento del empleo formal también está estrechamente ligado al desempeño económico general, la inversión productiva y la confianza empresarial. Factores como la desaceleración global, la cautela en nuevas inversiones y la incertidumbre en algunos sectores pueden influir en la generación de puestos de trabajo permanentes.
El dato cobra mayor relevancia en un contexto donde el empleo formal ha sido uno de los principales indicadores utilizados para medir la recuperación económica tras la pandemia. Si bien en años recientes se alcanzaron cifras históricas de afiliación al IMSS, los retos estructurales persisten: alta informalidad, brechas salariales y limitada productividad en amplias regiones del país.
Además, la pérdida de empleos formales contrasta con la narrativa de crecimiento sostenido. Analistas advierten que más allá del número absoluto, es importante observar la calidad del empleo que se genera, los niveles salariales y la estabilidad de los contratos. La creación de plazas eventuales o de baja remuneración puede inflar las cifras sin necesariamente mejorar el bienestar de los trabajadores.
De cara a los próximos meses, la evolución del empleo dependerá en buena medida del desempeño de sectores clave como la manufactura, la construcción y los servicios, así como del impacto de fenómenos externos, entre ellos la economía de Estados Unidos y las cadenas de suministro vinculadas al nearshoring.
Por ahora, el reporte del IMSS obliga a mantener una mirada prudente. Aunque la pérdida de 8 mil 104 empleos no representa una caída abrupta frente al total de 22.50 millones de afiliados, sí es un recordatorio de que el mercado laboral mexicano continúa enfrentando desafíos estructurales y coyunturales que requieren políticas públicas consistentes, estímulos a la inversión y estrategias de formalización que fortalezcan la estabilidad económica del país.
Descenso mensual
Esta caída representa un descenso mensual del 0.04 por ciento y una caída interanual del 3 por ciento.
El dato negativo de enero contrasta con los 278 mil 697 empleos que se crearon en diciembre, pues según el instituto, en el primer mes de 2025 se registró una variación mensual negativa de 8 mil 104 puestos de trabajo, caída “explicada principalmente por el ajuste observado en el empleo asociado a las plataformas digitales”.
Aunque el IMSS es el principal indicador del trabajo formal en México, analistas argumentan que presenta un retrato parcial porque en el país casi un 55 por ciento de la fuerza laboral es informal, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que sitúa la tasa de desempleo en 2.4 por ciento, cerca del mínimo histórico.
El IMSS cerró el 2025 con la creación neta de más de 278 mil empleos formales, con un total de 23.89 millones de trabajadores inscritos en diciembre.
El organismo también registró más de 1.02 millones de patrones, como llama a los empleadores, una reducción anual del 0.6 por ciento, lo que se explica “por la implementación de medidas de seguridad en la apertura de registros patronales de personas físicas”.















