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El tropiezo de Ebrard

  • No, Marcelo, no te equivoques, las armas que han matado a periodistas mexicanos podrían provenir de cualquier lugar 

Ángel Bejarano O. 

Marcelo, el político que ha cambiado de ideologías en varias ocasiones, tuvo un desliz al referirse a los asesinatos de cincuenta y seis periodistas de México. Señaló, sin pudor alguno, que las armas que segaron la vida de los comunicadores provenían de Estados Unidos. Y no, Marcelo, las armas utilizadas podrían provenir de cualquier lugar. Lo importante es el hecho en sí mismo, los motivos que motivaron esos hechos sangrientos y que ubican a México entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo. 

Marcelo, actual canciller del gobierno morenista y ex jefe de gobierno de la Ciudad de México (2006-2012), tiene tras de sí una carrera política que lo encumbró, pero que también lo ha visto derrumbarse. Alumno del finado Manuel Camacho Solís, ha sabido moverse en las turbulentas aguas de la política, tanto así, que, si las leyes del país no fueran violadas día a día, estaría purgando varios años de cárcel por los malos manejos financieros que se hicieron en la construcción de la Línea 12 del Metro. 

Cuestión de recordar que el costo inicial de la obra ascendía a 17 mil millones de pesos, pero se incrementó a 24 mil millones. Marcelo pretendía que esa magna obra fuera el trampolín para llegar a la presidencia de la república, lo que provocó que se inaugurara pese a que tenía conocimiento de cientos de fallas estructurales. 

Cinco fueron los delitos por los que iba a ser encarcelado: peculado, pagos indebidos, uso indebido de ejercicio público, uso indebido de atribuciones y facultades y ejercicio abusivo de funciones. No obstante, la PGR determinó no proceder en su contra, aunque Marcelo decidió ausentarse del país durante dos años. 

París fue el país de su autoexilio. Comió y bebió bien, se hospedó en los mejores hoteles y todo lo sufragó con tres mil pesos que dijo tener en una de sus cuentas bancarias. 

Antes, cuando creía que podría llegar a la presidencia de la república, movió el tinglado político. Recibió en sus oficinas del antiguo palacio del ayuntamiento al evangelista Hugo Erik Flores con la finalidad de dar vida al Partido Encuentro Social (PES). Así, el 30 de junio de 2006 obtuvo su registro en Baja California. Marcelo necesitaría votos y contar con el PES era una alternativa.  

Esa larga travesía en la política también lo llevó a ser el secretario general del Partido de Centro Democrático, fundado por Manuel Camacho Solís el 30 de junio de 1999. Fue un proyecto político que nació muerto, pues en las elecciones del 2000 perdió su registro al obtener 0.55 por ciento de votos. 

Pese a su larga trayectoria política Marcelo Ebrard viene a la baja. Su papel de canciller no le ha sido reconocido e intenta quedar bien con declaraciones que están fuera de lugar.  

Es un hecho que, si Morena no obtiene la presidencia en el 2024, Marcelo no tendrá más espacios para moverse libremente. 

Mientras tanto, bien haría en evitar hacer señalamientos relacionados con la introducción ilegal de armas procedentes de Estados Unidos y preguntarse por qué las autoridades aduanales permiten su libre paso.