Víctor Hugo Islas Suárez

El envejecimiento de la población es un hecho real. El aumento de la esperanza de vida, acortamiento de la vida laboral y la jubilación anticipada son las razones principales para el crecimiento de este sector. Con el auge de las nuevas tecnologías el distanciamiento de este sector con la sociedad parece aún mayor.

Es de gran importancia destacar que la implementación de las nuevas tecnológicas en nuestra sociedad actual supone importantes ventajas para las personas adultas, sin embargo, muchas se sienten alejadas de ellas.  Resulta evidente que este distanciamiento genera una desigualdad en el uso y provecho de las nuevas tecnologías que puede deberse a estas causas:

La utilidad: Muchos adultos desconocen cuál es el beneficio de algunos dispositivos, programas y Apps que puede mejorar su calidad de vida.

La complejidad en el uso: A muchos les inquieta el hecho de adentrarse en un mundo demasiado complejo para ellos. Muchas personas no se atreven a utilizar estas herramientas por miedo a “meter la pata”, piensan que en cualquier momento pueden tocar una tecla inadecuada y perder toda la información o incluso borrar el contenido del disco duro.

El sentimiento de desfase: La mayoría de los adultos mayores que se introducen de forma autónoma en el mundo de las nuevas tecnologías suelen contar con una edad de entre 30-55 años. Por lo cual, existe un sentimiento de desfase con respecto a estos nuevos instrumentos.

La exclusión de los adultos en la sociedad de consumo: Actualmente los productos tecnológicos son los más publicitados en los medios de comunicación de masas. Sin embargo, dicha publicidad rara vez es protagonizada por personas mayores. Por ello, como es un producto que no va dirigido a ellos, les genera un sentimiento de indiferencia y desinterés hacia dichos productos.

Las personas mayores tienen que hacer un esfuerzo aun mayor que el resto de la sociedad para adaptarse y evolucionar al mismo ritmo que la tecnología.  Deben formar parte del presente de una manera más activa y visible, ya que al sacar un mayor partido a las nuevas tecnologías son uno de los sectores que más beneficios obtienen:

Superan los prejuicios: De esta forma demuestran a la sociedad que los adultos no son sinónimo de pasado e impide que no se aparten de la vida social al sentirse inútiles.

Mejoran su calidad de vida: La tecnología también es útil para las necesidades que puedan tener.

Mantienen y amplían su red de relaciones: El uso de la telefonía móvil, videoconferencias, manejo de la nube, y muchas Apps agilizan la comunicación con los demás.

Fortalecen su independencia: Tecnologías como Internet favorecen su autonomía como personas independientes. Pueden acceder con inmediatez a información sobre recursos que pueden servirles de apoyo en la vida diaria.

Es un hecho que las personas y empresas que no se incorporan a la tecnología quedan rezagados del resto de la competencia, es decir, hoy en día si no sabes usar una App de un banco, terminas haciendo largas filas a veces solo para pagar un recibo de luz, en las empresas el delegar se ha convertido en la única forma de sobrevivencia de muchos gerentes, el conocer la tecnología es vital en cualquier área de nuestras vidas, me resulta difícil creer que aún hay personas de entre 30 y 55 años que no compran en línea por que no saben usar las herramientas, y mucho más me “duele” pensar en los que todavía piden hacer juntas para ver diapositivas de un reporte, perdonen pero sigo diciendo que toda persona adulta que no sepa utilizar la tecnología debería ser azotada en un plaza pública.